Desastres Naturales

Terremotos en Venezuela: socorristas luchan contra el desamparo mientras se apagan las esperanzas

Familiares de víctimas excavan con sus propias manos entre los escombros en La Guaira, mientras el gobierno reporta 2.954 muertos y más de 16.000 heridos.

Redacción2 min de lectura
Terremotos en Venezuela: socorristas luchan contra el desamparo mientras se apagan las esperanzas
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CARACAS.– Diez días después del doble terremoto que sacudió Venezuela el 24 de junio, los equipos de rescate y los familiares de las víctimas continúan buscando sobrevivientes entre los escombros, aunque las esperanzas se desvanecen. El sismo de 7,5 grados y su réplica de 7,2 devastaron la región de La Guaira, dejando un saldo oficial de 2.954 muertos y 16.592 heridos, según el Ministerio de Comunicaciones. Más de 16.000 personas perdieron sus viviendas y permanecen en refugios precarios.

José Mesa, padre de Lía Valentina, de tres años, sube a diario hasta el piso 11 del edificio El Jurel, en Playa Grande, donde quedaron atrapados su hija y sus abuelos. Con arneses y cuerdas proporcionados por voluntarios, excava con sus propias manos en busca de su familia. "Si los conseguimos y están muertos, pues te resignas, pero no somos Dios para saberlo. Para mí Lía Valentina está viva y voy a seguir luchando", afirmó Mesa a LA NACION.

El gobierno movilizó a 30.000 funcionarios y 3.281 rescatistas internacionales. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, destacó la solidaridad extranjera: "Salieron de sus países para venir a dar una mano solidaria al pueblo venezolano". Sin embargo, la ONU estima que podría haber hasta 50.000 desaparecidos. Tras los sismos principales, se registraron 942 réplicas.

En muchas zonas, los familiares denuncian abandono estatal. "Nadie nos colabora para subir a la estructura, pero allá arriba hay muchas personas todavía. Nos sentimos solos, con apenas nuestras manos", relató Mesa. Elide Castillo, quien perdió a su yerno y a su nieto, contó que su yerno "permaneció dos días y medio con vida, atrapado entre los escombros. La solución era amputarle una pierna, pero lo dejaron morir". Agregó que en el Hospital Naval "no había ni suero, ni oxígeno".

Norma Rojas, madre de Diego Casella, de 20 años, desaparecido en el urbanismo Luisa Cáceres de Arismendi, en Catia La Mar, se enfrentó a agentes gubernamentales que "se pasean con sus fusiles o permanecen sentados mirando sus teléfonos". "¡Hagan algo! Parecen muñecas de porcelana", les reprochó. "Yo voy a sobrevivir para denunciar todo esto", sentenció.

La médica Mariannys Ortiz, que viajó desde Anzoátegui para asistir a las víctimas, pidió: "Que no pierdan la esperanza. Dios sigue regalando vida". Mientras tanto, en la playa de Puerto Viejo, un hombre intentó suicidarse tras perder a su esposa y a todos sus hijos.

Fuente: Lanacion.

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