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The Acolyte: la temporada 2 que nunca se hizo iba a romper un tabú de Star Wars

Una filtración asegura que Lucasfilm preparaba una escena íntima entre Osha y Qimir conectada con la Fuerza, algo inédito en casi 50 años de saga

Redacción2 min de lectura
The Acolyte iba a romper un gran tabú de Star Wars en su temporada 2

La segunda temporada de The Acolyte habría llevado la relación entre Osha y Qimir mucho más lejos de lo que Star Wars se animó jamás. Según una filtración difundida por la cuenta Knight Media, Lucasfilm preparaba una escena íntima entre ambos personajes vinculada directamente con la Fuerza. La serie fue cancelada tras su primera temporada, por lo que ese material nunca llegó a rodarse.

La escena no habría sido convencional. De acuerdo con la información, Osha, interpretada por Amandla Stenberg, y Qimir, el personaje de Manny Jacinto, entraban juntos en una especie de tanque de meditación conectado con la Fuerza y entrelazaban sus conciencias en lugar de protagonizar una relación sexual explícita. El planteo se acercaría más al tipo de conexión física y espiritual visto en Avatar que a una escena de dormitorio tradicional.

La franquicia lleva casi 50 años coqueteando con la atracción y la tensión sexual sin cruzar esa frontera. Han Solo y Leia arden en El Imperio contraataca, Anakin y Padmé sostienen buena parte de las precuelas con su relación prohibida y Rey y Kylo Ren desarrollaron una intimidad peculiar a través de la Fuerza. The Acolyte, al parecer, quería ir un paso más allá.

El antecedente histórico marca el contraste. George Lucas fue durante décadas muy protector del carácter PG de la saga y llegó a intervenir cuando algunas publicaciones distribuyeron ficción de fans con contenido explícito en los años 80. La política para novelas y productos derivados era igual de directa: la autora A.C. Crispin, vinculada al antiguo Universo Expandido, la resumió sin vueltas: «abrazos y besos sí; ir más lejos, no».

Lucas nunca planteó que sus personajes fueran célibes. Explicó que los Jedi podían mantener relaciones sexuales aunque las normas de la Orden prohibieran los vínculos emocionales. La diferencia estaba en lo que la saga mostraba en pantalla.

La primera temporada ya había rozado ese límite. Qimir se desnuda delante de Osha antes de meterse en el agua, una secuencia que convirtió al personaje de Jacinto en uno de los nuevos símbolos sexuales de la franquicia. Pero la escena tenía una intención narrativa clara: Qimir intenta desarmar emocionalmente a Osha, hacer que baje la guardia y atraerla hacia su manera de entender la Fuerza. En otras palabras, intenta seducirla hacia el lado oscuro.

La showrunner Leslye Headland explicó que esa idea estuvo presente desde el principio. Recordó una frase de Obi-Wan Kenobi en Una nueva esperanza, cuando dice que Darth Vader fue «seducido por el lado oscuro». Esa elección de palabra siempre le llamó la atención.

Visto así, la supuesta escena de la temporada 2 no habría aparecido de la nada. Habría sido la evolución natural de una relación construida alrededor de la atracción, la manipulación y esa intimidad extraña que la Fuerza puede crear entre dos personas. Star Wars siempre permitió que sus personajes se enamoren y formen familias. Lo que nunca hizo fue mostrar de manera directa el paso intermedio.

Por qué importa

La filtración muestra hasta dónde estaba dispuesta a llegar Lucasfilm con una franquicia históricamente celosa de su tono familiar. Aunque la serie fue cancelada, el debate sobre los límites de Star Wars queda instalado y condiciona futuros proyectos de la saga.

Qué sigue

La temporada 2 de The Acolyte no se rodará: Disney canceló la serie tras la primera entrega. La atención pasa ahora a los próximos proyectos de Lucasfilm, que deberán definir si retoman ese camino o mantienen la frontera que George Lucas fijó hace décadas.

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