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Trump anuncia acuerdo petrolero con Venezuela por el 20% de sus reservas

El pacto, firmado por Rubio y Hegseth, otorga a una empresa privada la explotación de 17 yacimientos y deja al Pentágono con participación accionaria.

Redacción3 min de lectura
Venezuela: petróleo sí, democracia no

El presidente Donald Trump anunció la firma del que consideró "el mayor acuerdo petrolero de la historia", por el cual Venezuela otorga a Estados Unidos el 20% de sus reservas de crudo. Caracas estima que el entendimiento podría generar beneficios por 200.000 millones de dólares en regalías e impuestos durante los próximos 25 años.

El convenio fue firmado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth. La empresa North American Blue Energy Partners (Nabep) queda como beneficiaria de la concesión para explotar 17 yacimientos con reservas probadas de aproximadamente 65.000 millones de barriles.

La estructura jurídica del acuerdo incluye una participación accionaria del 35% de la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono en Nabep. El Departamento de Estado se reserva el derecho a comprar el 20% de la producción a precio de costo y a tener la primera opción sobre el 80% restante.

El consorcio estará al frente del venezolano Alejandro Betancourt, investigado por presunto lavado de miles de millones de dólares en Suiza y España. Betancourt mantiene desde hace más de una década una extensa red de contactos con las estructuras de poder en Caracas.

El pacto representa una paradoja para el chavismo, que durante un cuarto de siglo se aferró al poder con el argumento de que sus adversarios querían entregarle el petróleo a Estados Unidos. Ahora, ese mismo sector concede a Washington acceso privilegiado a una porción gigantesca de las reservas del país.

Más allá de la inversión energética, Washington se asegura acceso a parte de las mayores reservas de crudo del mundo, avanza con una estructura empresarial en la que participa el Pentágono y desplaza la influencia de Rusia y China en el sector.

Mostrar un éxito económico como este otorgaría al Partido Republicano un impulso relevante con miras a las elecciones de medio término del próximo 3 de noviembre.

El acuerdo, de largo plazo, plantea retos legales. Queda abierto el interrogante sobre si un gobierno interino, sin legitimidad surgida de elecciones libres, puede comprometer durante décadas la principal riqueza de una nación. También si las empresas e inversionistas tendrán garantías de que las decisiones tomadas en este contexto serán respetadas por un gobierno futuro con mayor legitimidad.

Tras sellar el pacto, Trump y la mandataria interina Delcy Rodríguez afirmaron que el país no estaría preparado para celebrar elecciones y sostuvieron que los comicios se realizarán cuando se den las condiciones necesarias, sin brindar más detalles. Acelerar una convocatoria podría desplazar del poder a la estructura chavista que se ha revelado útil a los intereses de Estados Unidos.

La líder opositora María Corina Machado centró su crítica en la legitimidad y transparencia del acuerdo, al desconocerse el verdadero alcance y beneficio para los venezolanos. Remarcó que cualquier inversión petrolera de gran magnitud requiere la legitimidad y estabilidad de un gobierno democrático.

Venezuela demanda inversiones, recuperar su industria y atender una emergencia social de proporciones. Pero antes necesita, según la oposición, elecciones libres, garantías para la oposición, liberación de los presos políticos y división de poderes. Solo recuperando la democracia y sus instituciones podrá ofrecer garantías sólidas para comprometer sus riquezas en un proyecto de recuperación económica y social.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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