Inmigración

Un argentino vive en Honduras hace 10 años y revela cuánto necesita para vivir bien

Ezequiel dejó Buenos Aires en 2014 y se radicó en Tegucigalpa, donde encontró trabajo, naturaleza y un costo de vida muy distinto al argentino.

Redacción••2 min de lectura
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Ezequiel, argentino instalado en Honduras hace una década: “Se necesitan poco menos de 800 dólares para vivir bien”

Un periodista argentino radicado en Tegucigalpa desde hace una década contó cómo es su vida en la capital de Honduras y cuánto dinero necesita para sostenerse. Se trata de Ezequiel, biógrafo y trabajador del ámbito audiovisual, que dejó Buenos Aires en 2014 y asegura que una persona sola puede vivir en la ciudad con poco menos de 800 dólares al mes.

El hombre alquila un condominio en el barrio La Leona y se moviliza en moto para esquivar el tránsito denso de la capital hondureña. En una entrevista con el canal de YouTube Historias de Migrantes, explicó las razones que lo llevaron a quedarse y los aspectos de la vida cotidiana que más valora.

"Me gusta la calidez del trópico, ese surrealismo bizarro del día a día y una experiencia laboral enriquecedora", resumió sobre su presente en Honduras.

Antes de instalarse en Tegucigalpa, Ezequiel recorrió durante cuatro años varios países de la región junto a un grupo de amigos. Viajaron en combi desde México hasta Panamá, hicieron reportajes autogestivos y tomaron contacto con distintas comunidades. Ese trayecto le permitió construir vínculos que después serían clave para su mudanza.

"Viajar es la experiencia más enriquecedora que uno puede tener cuando lo hace por voluntad", sostuvo. En 2014, un amigo llamado Gerardo lo invitó a radicarse en el país, que por entonces atravesaba una situación de fuerte inseguridad.

Ya instalado, Ezequiel comenzó a trabajar y fue testigo de distintos episodios de violencia. "Me tocó retratar las tragedias que fueron sucediendo a lo largo de esos años", recordó. Pese a las mejoras que percibe en materia de seguridad, considera que el problema persiste: "Una sociedad tan violenta no la cambiás de un día para otro", afirmó.

Entre los aspectos que más destaca de Honduras aparecen el paisaje y el trato cotidiano con la gente. "No solo es la calidez del trópico, la abundancia de agua, sol y naturaleza, sino la calidez humana", explicó. Según su experiencia, esa cercanía se nota en gestos pequeños: "En otros lugares la gente es mucho más fría en el día a día. Eso es muy bonito".

Para describir ciertas situaciones de la vida diaria usa una expresión propia: "surrealismo mágico". Aclara que no se refiere al realismo mágico asociado a García Márquez o Cortázar, sino a una versión "más bizarra" de lo cotidiano. "Ese día a día es alucinante", resumió.

Sobre las razones que empujan a migrar, habló desde su propia experiencia. "Es muy difícil ser migrante por necesidad y no por elección, como lo soy yo", dijo, y contó que vio a muchos hondureños alejarse de sus raíces en busca de nuevas oportunidades.

En cuanto al costo de vida, calculó que una persona sola que alquila necesita unos 20 mil lempiras mensuales, equivalentes a poco menos de 800 dólares. "Para una persona sin hijos que alquila, se necesitan como mínimo 20 mil lempiras, un poco menos de 800 dólares, para vivir bien en la ciudad", aseguró.

Por qué importa

El testimonio ofrece una referencia concreta sobre el costo de vida en Honduras y contrasta con la realidad argentina, en un contexto donde la emigración de profesionales y la búsqueda de alternativas en la región sigue siendo un tema sensible para muchos lectores.

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