Diseño Interior

Un tres ambientes lleno de personalidad en Belgrano: el departamento de una joven arquitecta

Martina Romano diseñó su hogar con materiales crudos, detalles en rojo y una paleta que combina hormigón, madera y azul profundo.

Redacción2 min de lectura
Un tres ambientes lleno de personalidad en Belgrano: el departamento de una joven arquitecta
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La arquitecta Martina Romano transformó su departamento de tres ambientes en Belgrano en un espacio que refleja su pasión por el interiorismo. Ubicado en un edificio desarrollado por su empresa familiar, RRE Desarrollos, el dúplex de 120 metros cuadrados combina hormigón visto, madera y detalles en rojo que se repiten en toda la planta baja.

“Como buena arquitecta, me gusta la obra cruda en su elemento más real”, explicó Romano sobre las paredes de hormigón que dominan el living. La oportunidad de modificar su hogar fue el punto de inflexión que la llevó a descubrir su vocación por el diseño de interiores, lo que luego derivó en la incorporación del servicio llave en mano en la empresa.

La cocina abierta, inspirada en la tradición familiar, funciona como el corazón del hogar. Allí, un nicho revestido en madera y bien iluminado enaltece el ritual del café matutino. La paleta de colores combina un azul profundo en los frentes de los muebles con la madera natural y la mesada de Silestone. “Seleccionar pocos materiales y repetirlos genera elegancia y armonía”, afirmó la arquitecta.

El hormigón se repite en la mesa ratona, la madera del mueble de TV es la misma del nicho de desayuno y la melamina azul de la cocina reaparece en la mesa del comedor. Los detalles en rojo, como el corazón bordado en la cabecera del comedor o los saleros traídos de Madrid, evocan recuerdos de infancia y suman calidez.

En el segundo piso, el dormitorio principal prioriza el descanso y la paz visual, con un vestidor de melamina con textura y un empapelado que simula un estucado verde oliva. El balcón, con hamaca y juego de exterior, permite disfrutar del aire libre. El segundo dormitorio, en negro, fue un capricho que Romano se dio cuando su hermano decidió estudiar en la ciudad.

“El mayor desafío fue aceptar que el espacio tomaría forma de a poco, vencer la ansiedad y entender que mi propia casa no es como un encargo: es vivir y ver qué hace falta en cada lugar”, compartió la arquitecta.

Fuente: Lanacion.

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