Venezolano deportado por ICE a Liberia: el drama de un opositor que perdió su hogar en EE.UU.
Un hombre de 45 años fue expulsado a un país que no conocía, pese a tener protección legal y récord limpio.

Un venezolano de 45 años fue deportado a Liberia en uno de los vuelos chárter coordinados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), en el marco de las expulsiones a terceros países. Al intentar resistirse a subir a la aeronave, un agente lo frenó y le espetó: “O te subes colaborando o te subimos a la fuerza”.
El migrante, opositor político del régimen chavista, trabajaba en el sector de la energía eólica en Estados Unidos. Su permiso migratorio le brindaba protección legal frente a una eventual repatriación a Venezuela, según consignó el medio español El País.
A principios de este año, acudió junto con su esposa a una oficina de inmigración para cumplir con un chequeo de rutina. A pesar de contar con protecciones vigentes y no tener antecedentes, los agentes del ICE lo arrestaron con fines de expulsión.
“Ambos teníamos el récord limpio [sin antecedentes penales]. No obstante, a ella la dejaron ir y a mí me detuvieron”, recordó en diálogo con el medio español.
Durante su detención, fue transferido a cuatro centros diferentes. En ese tiempo, sufrió ataques de pánico y ansiedad. “El ICE tiene ese poder: te aterroriza psicológicamente con sus silencios, sus respuestas vagas y malos tratos”, aseguró.
El 19 de agosto de este año, lo trasladaron a un vuelo chárter para ser deportado. En ese momento, intentó resistirse, pero un agente del ICE se lo impidió. “El oficial me frenó de inmediato: ‘O te subes colaborando o te subimos a la fuerza’. Apenas nos sentamos en la aeronave, todos rompimos a llorar. Nos tuvieron encadenados de pies y manos durante todo el viaje [que duró unas 15 horas]”, relató.
Su deportación tuvo un fuerte impacto en su núcleo familiar: su hijo mayor prevé dejar la escuela para ayudar a generar nuevos ingresos, y temen que también puedan arrestar a su esposa. “Si se la llevan a ella también, mis hijos quedan desamparados. No tienen a nadie allá aparte de nosotros”, dijo el migrante.
El hombre llegó a Liberia el 20 de agosto y lo alojaron en el hotel de Marshall. Si bien reconoce que tuvo un buen recibimiento por parte de las autoridades locales, no prevé quedarse allí. A través de un abogado liberiano, está en contacto con bufetes jurídicos en Estados Unidos para apelar la legalidad de su deportación. No obstante, su objetivo es pedir asilo en Europa, donde espera reunirse con su familia y reconstruir su vida.
“Yo ya no quiero vivir en EE.UU. Lo lograron: me quitaron el deseo de volver. Si antes no creía en la política, ahora ni siquiera me queda fe en los seres humanos”, expresó sobre su rechazo a regresar al país norteamericano.
Fuente: LA NACION
Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.
Más en Inmigración
Más leídas
7 días- 1
Sydney Sweeney cumple 29 años: de la polémica campaña desnuda a sus próximos desafíos en Hollywood
Espectáculos · 12 sep
- 2
Molinos compra una planta en Tucumán y desembarca en el negocio de las galletitas
Economía · 10 sep
- 3
Gabriela Gruszko: del mundo corporativo al arte tras una intoxicación química
Salud · 9 sep
- 4
Luciana Aymar y Fernando González: una década de amor y dos hijos en común
Espectáculos · 3 sep
- 5
El Padrino, la pizzería de Caballito que nació de una librería fundida y resiste desde 1975
Gastronomía · 11 sep






