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Verity: La sombra de un engaño, el thriller que reúne a Anne Hathaway y Dakota Johnson

Michael Showalter dirige la adaptación de la novela de Colleen Hoover, con un elenco de lujo y una estética que homenajea al cine de los 70

Redacción••3 min de lectura
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Verity: La sombra de un engaño es pura diversión con tintes melodramáticos y muy buenas actuaciones

Verity: La sombra de un engaño (Verity, Estados Unidos, 2026) es la nueva adaptación de una novela de Colleen Hoover, dirigida por Michael Showalter y protagonizada por Anne Hathaway, Dakota Johnson y Josh Hartnett. La película llega a los cines con una duración de 114 minutos y calificación R-13, distribuida por UIP.

Hasta ahora, las adaptaciones de las exitosas novelas de Hoover fueron proyectos de menor calibre, con presupuestos modestos y actores conocidos pero lejos de la lista A de Hollywood. Verity juega en otra liga: tiene como protagonistas a Dakota Johnson, una de las actrices más taquilleras del momento, y a Anne Hathaway, una intérprete de prestigio que podría recibir una nominación al Oscar en los próximos meses por La odisea, aunque no por este film.

La trama sigue a Lowen Asleigh (Johnson), una escritora no muy exitosa que es contratada por Jeremy Crawford (Hartnett) para ayudar a su esposa Verity (Hathaway), autora de una serie de bestsellers, a escribir su próximo libro. Verity sufrió un accidente y Lowen descubre la gravedad del asunto cuando llega a la espectacular casa de la pareja, ubicada en los bosques de Vermont. Al investigar los papeles en la oficina de Verity, Lowen encuentra un pendrive con un documento que revela secretos perturbadores sobre la autora. Ese hallazgo desatará una serie de hechos dramáticos para ella y la familia Crawford.

El trío protagónico resulta apropiado para cada rol. El estilo desapegado de Dakota Johnson es ideal para darle misterio a Lowen; la poca expresividad de Hartnett contribuye a construir las incógnitas que rodean a su personaje; y Hathaway juega a ser una estrella del noir clásico, aportándole la dualidad que requiere Verity. La actriz se deleita con todas y cada una de las delirantes líneas de diálogo que le tocan, mientras no deja de seducir a la cámara con su expresividad y la complicidad en sus ojos.

Showalter no será Hitchcock, ni siquiera De Palma, pero logra construir climas de suspenso. El director se nutre de referencias del cine del pasado, diseñando una estética que evoca a los thrillers de los 70, presentes desde la tipografía en rojo sangre del título inicial, la particular arquitectura de la mansión sobre el lago en la que sucede la mayor parte del film, la música de piano que puntúa la acción y hasta los fundidos encadenados, un efecto considerado demodé.

El melodrama clásico también aparece, en especial con una escena en el lago que recuerda a uno de los momentos más escalofrientes de Que el cielo la juzgue, de John M. Stahl. Mientras que un coqueteo con el thriller erótico de los 90 queda solo en eso, ya que no se juega del todo en ese aspecto.

Todas estas referencias no solo le dan una estética más sofisticada a Verity: La sombra de un engaño, sino que funcionan como una expresión de la conciencia que tiene el director sobre el tipo de historia que está contando, disimulando un poco sus falencias, y con la convicción de que la exageración hasta el punto del ridículo puede ser una forma válida de diversión en el cine.

Por qué importa

Es la adaptación más ambiciosa de una novela de Colleen Hoover hasta la fecha, con un elenco de primer nivel que busca atraer tanto a los fanáticos de la autora como al público general.

Qué sigue

La película ya está en cartelera. Habrá que ver si el boca a boca y la presencia de Hathaway en la temporada de premios impulsan su rendimiento en taquilla.

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