Espectáculos

Maika Monroe se vuelve una institutriz asesina en el thriller gótico Victorian Psycho

La actriz de It Follows y Longlegs protagoniza esta comedia negra de época que mezcla drama victoriano, psicodrama gótico y slasher, con guion de la española Virginia Feito.

Redacción••2 min de lectura
Compartí esta nota:
Maika Monroe se vuelve una institutriz asesina en el thriller gótico Victorian Psycho

Maika Monroe cambia de vereda en Victorian Psycho, el thriller gótico dirigido por Zachary Wigon en el que encarna a Winifred Notty, una institutriz que llega a la mansión de Ensor House para educar a los hijos de los Pounds, una familia aristocrática. La película adapta la novela homónima de la escritora española Virginia Feito, que firma el guion, y se presenta como una mezcla de drama de época, psicodrama gótico y slasher.

La protagonista de It Follows y Longlegs deja atrás a las heroínas perseguidas para ponerse del otro lado del cuchillo. Su personaje no es una niñera ejemplar: es una psicópata con un impulso asesino que no puede controlar, y la cinta avanza sobre esa fachada de corrección victoriana que se resquebraja capítulo a capítulo.

La comparación con American Psycho no es casual. Como el yuppie de Patrick Bateman, Winifred sostiene una vida interior narrada por una voz en off que ordena el relato y deja ver el abismo detrás de la sonrisa ensayada. Monroe construye el personaje con contención gestual, una mirada helada y un acento británico que se va contaminando de matices populares a medida que la máscara cae.

El reparto se completa con Jason Isaacs y Ruth Wilson como los patriarcas de la mansión, Thomasin McKenzie como la sirvienta Miss Lamb y el joven Jacobi Jupe, que se lleva sus escenas con un desparpajo cómico. La película se ríe de la hipocresía aristocrática, de la brecha de clase y del lugar relegado de la mujer en el siglo XIX, sin tomarse nunca demasiado en serio a sí misma.

La puesta en escena gótica hace su trabajo: mansiones sombrías iluminadas con velas, tapices con jabalíes salvajes y vestuarios de época que terminan manchados de sangre. Los momentos gore llegan sin contemplaciones, con violencia explícita, pero con un sentido del ritmo que busca el impacto. El tramo final se excede en imágenes y repite el clímax, aunque la fuerza del tono y el monólogo interno de Monroe sostienen el interés.

El guion de Feito esquiva las explicaciones sobre la locura de la institutriz y apuesta a mostrar la psicopatía como una reacción rabiosa frente a un entorno asfixiante. El resultado es una fábula siniestra sobre el deseo de aceptación social y la liberación de los impulsos más primarios, con ecos de otras ficciones recientes que revisitan el género desde el humor negro, como el debut de Ella Beatty como asesina en Monster.

Por qué importa

La película confirma el giro de Maika Monroe hacia papeles alejados de la víctima y consolida el cruce entre cine de época y slasher, una fórmula que el público de género viene reclamando y que llega con guion de una autora española.

Qué sigue

Queda por ver la fecha de estreno en Argentina y cómo responde la crítica internacional a un film que apuesta al exceso visual en su tramo final.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.