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Yamaha no correrá el GP de Qatar de MotoGP por la guerra y MotoGP amenaza con sanciones

La marca japonesa bajó sus cuatro motos de Lusail por seguridad y la organización ratificó la carrera: advirtió consecuencias deportivas y contractuales.

Redacción••3 min de lectura
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Yamaha no correrá el GP de Qatar de MotoGP por la guerra y MotoGP amenaza con sanciones

Yamaha anunció que no participará del Gran Premio de Qatar de MotoGP, previsto del 6 al 8 de noviembre en el circuito de Lusail, por la situación de seguridad en Medio Oriente. La decisión alcanza también a su equipo satélite Pramac y deja cuatro motos menos en la grilla, en la vigésima fecha de la temporada.

La ausencia de la marca japonesa desató un conflicto abierto con los organizadores del campeonato, que ratificaron la realización de la carrera y advirtieron que la medida podría tener consecuencias deportivas y contractuales. Yamaha confirmó que sus pilotos oficiales, el francés Fabio Quartararo, campeón mundial en 2021, y el español Álex Rins, no viajarán a Qatar.

"Tras su última evaluación de la situación en Oriente Medio, Yamaha no ha identificado motivos suficientes para modificar las restricciones de desplazamiento actualmente vigentes en todo el grupo", explicó el fabricante en un comunicado.

La medida también afecta a Pramac, la estructura satélite de Yamaha, que tiene como pilotos al australiano Jack Miller y al español Augusto Fernández, reemplazante del lesionado Toprak Razgatlioglu. Así, el fabricante retira sus cuatro motos de la competencia, una baja significativa para el desarrollo deportivo del campeonato.

El conflicto tiene antecedentes. El Gran Premio de Qatar debía disputarse originalmente entre el 10 y el 12 de abril, pero fue postergado para noviembre por la situación geopolítica en Medio Oriente. La persistencia de la guerra y las preocupaciones de los pilotos por su seguridad volvieron a poner en discusión la conveniencia de correr en Lusail. En los últimos días, varios corredores habían manifestado su rechazo a viajar a la región.

La marca japonesa aclaró que mantiene su compromiso con el Mundial y que prevé regresar en el Gran Premio de Portugal. Sin embargo, su decisión abrió un frente con MotoGP Group, que considera que están dadas las condiciones de seguridad para disputar la carrera en Qatar.

"Estamos decepcionados por la decisión de Yamaha", señaló la organización en un comunicado difundido después del Gran Premio de Malasia, disputado en Sepang. Reconoció que el equipo está sujeto a una política corporativa que restringe los viajes a Medio Oriente, pero sostuvo que la determinación no refleja las garantías de seguridad ofrecidas a los participantes.

Según explicó MotoGP Group, la continuidad del Gran Premio fue ratificada después de consultas con las autoridades de Qatar, los responsables del circuito de Lusail y asesores independientes en materia de seguridad. La organización aseguró que no recibió información que justifique modificar los planes previstos.

Además, confirmó que el resto de los fabricantes y equipos manifestó su intención de competir. "Les agradecemos este compromiso", expresó en su comunicado, en el que dejó en evidencia su desacuerdo con la postura de Yamaha.

El conflicto podría ir más allá de la ausencia de cuatro motos. MotoGP Group advirtió que la decisión del fabricante japonés puede afectar los acuerdos contractuales que mantiene con el campeonato y con IRTA, la asociación de equipos. "La no participación de Yamaha también conlleva implicaciones deportivas", señaló la organización, que anticipó que la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) evaluará las consecuencias de acuerdo con el reglamento del Mundial.

Por ahora, el Gran Premio de Qatar sigue en pie. La decisión de Yamaha dejó expuestas las diferencias entre las evaluaciones de seguridad del fabricante y las de los organizadores, y abrió un frente de conflicto que podría extenderse más allá del próximo fin de semana. El episodio recuerda otras tensiones recientes entre equipos y autoridades del deporte motor, como el reclamo de los pilotos de F1 contra la FIA y la reprogramación de calendarios por el conflicto en Medio Oriente.

Por qué importa

La ausencia de Yamaha deja la grilla de Lusail con cuatro motos menos y abre un pulso entre un fabricante y los organizadores por quién define las condiciones de seguridad. La FIM deberá resolver si hay sanción, un precedente para futuras citas en zonas de conflicto.

Qué sigue

La FIM evaluará las consecuencias deportivas de la ausencia de Yamaha según el reglamento del Mundial. Yamaha prevé volver en el Gran Premio de Portugal, mientras el resto de los equipos se prepara para correr en Lusail del 6 al 8 de noviembre.

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