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Caos en la Fórmula 1: los pilotos estallaron contra la FIA tras el Gran Premio de Bahréin

Norris, Verstappen, Russell y Sainz cuestionaron las complejas reglas y el fallo de software que complicó la carrera en Malasia

Redacción••3 min de lectura
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Los pilotos explotaron tras el Gran Premio de Bahréin: ironías, quejas e incertidumbre para el futuro de la Fórmula 1

Los principales pilotos de Fórmula 1 estallaron contra la FIA después del caos que se vivió en el Gran Premio de Bahréin, disputado en el circuito de Sepang, en Malasia. Un fallo de software en las unidades de potencia de los monoplazas obligó a interrumpir la carrera con bandera roja y dejó a varios autos sin respuesta durante las vueltas de formación. Lando Norris calificó la situación como “horrible”, mientras que Max Verstappen la comparó con “una carrera de Lego”.

Se trató de la primera carrera con lluvia de la generación de monoplazas de 2026, lo que expuso un error en el software que apareció cuando los pilotos circulaban a velocidades muy reducidas, provocado por el modo de lluvia del controlador de la unidad de potencia. La FIA tuvo que distribuir un parche de software de urgencia para que los 11 equipos lo instalaran durante la interrupción con bandera roja.

“Es simplemente horrible. No sé, esto demuestra que no deberíamos tener nada de todo eso, toda esa parte electrónica”, dijo Norris, uno de los pilotos con motor Mercedes que sufrió el desperfecto. Su compañero de equipo, Oscar Piastri, ironizó: “Nunca había visto que una carrera de F1 se retrasara por un ‘bug’. Esa sí que es nueva. Yo me quedé atrapado durante aproximadamente un segundo. Cuando el turbo no funciona en estos coches, casi sale más a cuenta empujar el coche que utilizar el motor”.

Sergio Checo Pérez también fue crítico: “Era como estar en un kart de alquiler y que se te acabara el tiempo. Pisabas el acelerador, intentabas acelerar y no pasaba absolutamente nada. Estoy seguro de que aprenderemos de esto como deporte. Pero lo que ha ocurrido hoy es totalmente inaceptable para este deporte”.

El piloto de Haas Oliver Bearman contó que le resultó desesperante no poder hacer reaccionar el monoplaza: “Nunca había visto nada parecido. Me quedé sorprendido. Ni siquiera sabía que la FIA podía controlar nuestro pedal del acelerador. La verdad es que fue bastante aterrador. Mi acelerador dejó de funcionar, aunque parece que también les ocurrió a todos los demás. El motor simplemente se quedó”.

El ganador de la carrera, Verstappen, comparó el caos de la vuelta de formación con la carrera de karts de Lego celebrada en Silverstone. “Estos motores son muy complicados y llevan muchísimo software. Yo fui el primero en activarlo y entonces miré por el espejo retrovisor y pensé: ‘Esperá, ¿me están esperando a mí o qué está pasando?’. Era como la carrera de Lego, íbamos a la misma velocidad. En un momento dado llegamos a estar cinco coches en paralelo en la recta porque no entendíamos qué estaba pasando. Después completamos una vuelta y vi que todavía había otros ocho coches avanzando a paso de tortuga”.

George Russell fue uno de los más contundentes: “Todo el día fue un poco caótico: el retraso, luego la bandera roja, después vueltas interminables tras el coche de seguridad. Hoy no parecía F1. Las unidades de potencia son excepcionalmente complejas. Cuanto más complicadas hacés las cosas, más probabilidades hay de que algo falle, así que eso es algo que, obviamente, debemos tener en cuenta para el futuro. Me habría sentido un poco decepcionado si hubiera estado en las tribunas viendo cómo se desarrollaba todo ese caos”.

Carlos Sainz llevó el debate un paso más lejos y pidió revisar las decisiones de la FIA: “Debe hacerse un análisis profundo y ver cómo hemos llegado a esta situación. Está claro que el reglamento es extremadamente complejo para los pilotos, para los equipos, para las unidades de potencia y para los fabricantes. Es demasiado complicado. Una vez más, mi única duda es: ¿Quién decidió hace cinco años que este era el camino a seguir?”.

Por qué importa

El incidente expone la fragilidad del reglamento técnico de 2026 y pone en duda la fiabilidad del espectáculo. La FIA deberá revisar las normas antes de que el problema vuelva a repetirse en una carrera decisiva.

Qué sigue

La FIA deberá analizar el fallo de software y evaluar cambios en el reglamento técnico. Los equipos y pilotos esperan respuestas antes de la próxima carrera con riesgo de lluvia.

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