Cultura

Ana Covadonga Castro, inspectora y escritora: "A veces el mal existe porque sí"

La policía y psicóloga asturiana publicó "El último tormento", una novela negra sobre las zonas grises de la moral y la maternidad.

Redacción••3 min de lectura
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Ana Covadonga Castro, inspectora y escritora: "A veces el mal existe porque sí"

La escritora y psicóloga Ana Covadonga Castro combina su trabajo como inspectora de policía en Asturias, España, con la publicación de novelas negras. A los 36 años lleva tres libros editados y acaba de lanzar "El último tormento", su nueva obra, donde vuelve a explorar los lugares más oscuros del ser humano y la delgada línea moral entre el bien y el mal.

"Trabajo todos los días en un grupo de investigación, así que la veracidad de la parte de la investigación en todas mis novelas es completamente auténtica", comentó en una entrevista con la prensa local.

Su recorrido empezó lejos de las letras. Llegó a la policía a los 22 años, cuando aprobó la oposición de Escala Básica. Tras seis años en servicio aprobó la Escala Ejecutiva y se convirtió en inspectora. Para acceder a esa escala necesitaba una carrera universitaria y ahí optó por Psicología. "La mente humana me fascina para bien y para mal", reconoció.

La escritura apareció después, en un momento inesperado. Fue cuando tuvo a su primera hija: "Estaba de permiso de maternidad y mientras mi peque dormía yo tenía que estar en silencio y ahí me animé a escribir", reveló. Su marido, también inspector de policía, fue uno de los primeros en leer aquellos capítulos. Así surgieron tres novelas autopublicadas y, más tarde, el salto a la editorial Espasa.

En "El último tormento" la autora buscó introducir un tercer elemento que rompa el binomio tradicional de los buenos y los malos. "En esta historia hay tres bandos", anticipó. Los policías, los antagonistas y un tercer grupo que se mueve en una zona mucho más ambigua. "A veces hay grises, no solo blancos y negros", expresó.

La idea de esas zonas grises atraviesa toda la novela bajo el concepto de que vivimos en una sociedad especialmente polarizada y que es necesario analizar el margen entre los extremos. Su intención es que el lector no empatice solo con los personajes que tradicionalmente definiría como "los buenos", sino que también sea capaz de comprender al tercer bando, el de una moral más ambigua y subjetiva.

La trama, que esta vez también tiene acción, transcurre en Castellón, y adquiere un protagonismo especial hasta convertirse prácticamente en un personaje más.

La maternidad también está presente en la historia. Dos de las protagonistas femeninas, Micaela y Lucía, representan dos maneras diferentes de maternar. Aunque son mujeres muy diferentes, las une el vínculo con sus hijas. Con fortaleza, y sin caer en los lugares comunes en torno a la romantización ni la estigmatización de la maternidad, buscan resolver el caso juntas.

"Se ve desde los dos puntos de vista lo fuerte que es lo que despierta la maternidad en dos personas súper diferentes. Escribir no deja de ser una plataforma para hacer mis críticas sociales y yo la aprovecho bastante", destacó.

El feminismo, una de sus convicciones más firmes, salpica también sus libros con la defensa de la conciliación familiar y la denuncia de las violencias que sufren las mujeres.

Su formación como psicóloga y su experiencia profesional como policía la llevan a la necesidad de encontrar una explicación al mal. "A veces el mal existe porque sí y no tiene que tener una explicación", manifestó. "Muchas veces en mi trabajo me he encontrado con un mal que no tiene una explicación en un tema de la infancia, que no tiene explicación en nada, que simplemente es así", lamentó.

"Si no tenemos motivos es como que existe porque sí. Como un fin en sí mismo. Es terrorífico, pero he conocido a muchos criminales con rasgos narcisistas, que se sienten con el poder de decidir sobre la vida de otra persona", explicó.

Esa construcción psicológica la explora mediante sus personajes. "Algunos no consideran que esté haciendo el mal, sino que se atribuye una autoridad moral absoluta", señaló.

"Considero que esta novela negra te puede hacer dudar de tus principios. El verdadero desafío no es descubrir quién es el culpable, sino preguntarse cuánto estamos dispuestos a comprender antes de juzgar", reflexionó.

Por qué importa

La obra pone el foco en las zonas grises de la moral en una sociedad polarizada y propone una pregunta incómoda: cuánto estamos dispuestos a comprender antes de juzgar. Para los lectores de novela negra, suma una voz que escribe desde adentro de una fuerza de investigación.

Qué sigue

El libro ya está disponible en España a través de la editorial Espasa. No hay anuncio de una fecha de llegada al mercado argentino ni de una traducción para otros países de la región.

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