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Andy Burnham asume como primer ministro británico con un país dividido

El líder laborista, que ingresó al Parlamento hace apenas un mes, promete descentralizar el poder y enfrentar a la nueva derecha.

Redacción2 min de lectura
Andy Burnham asume como primer ministro británico con un país dividido
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Andy Burnham se convertirá este lunes en primer ministro del Reino Unido tras un ascenso político vertiginoso. Su llegada a Downing Street, luego de una contundente victoria interna en el Partido Laborista, ha generado reacciones encontradas en un país profundamente polarizado.

Burnham asume el cargo en circunstancias inéditas: ingresó al Parlamento el 22 de junio tras ganar una elección parcial en Makerfield, y apenas un mes después ya lidera el gobierno. Su elección despierta entusiasmo en la izquierda, que ve en él una esperanza de cambio, y fuertes críticas desde el sector conservador, que teme un regreso a políticas socialistas.

Ante los militantes reunidos en el Trades Union Congress de Londres, Burnham prometió devolver “la esperanza a cada hogar” y lograr un “crecimiento sólido en cada código postal”. También se fijó como misión “derrotar a la nueva derecha británica”, en alusión al partido Reform UK.

La prensa conservadora reaccionó con dureza. The Telegraph calificó su proyecto estrella de crear un “N° 10 North” en Manchester como una “maniobra populista sin fundamento económico”. El diario advirtió que esa descentralización debilitaría la autoridad de Londres y desviaría la atención de problemas como la inflación. Daily Mail fue más allá y presentó a Burnham como “una amenaza para la estabilidad del país”.

Los comentaristas conservadores critican sus propuestas de endeudamiento masivo para construir viviendas sociales, aumentar el impuesto a la propiedad en el sureste y subir los impuestos a los ingresos más altos. El ex primer ministro Keir Starmer ya había advertido que “no hay nada progresista en abandonar las reglas presupuestarias”, comparando las líneas económicas de Burnham con las de Liz Truss, cuyo fugaz paso por Downing Street en 2022 desencadenó una crisis financiera.

En la izquierda, el tono es más mesurado. The Guardian destacó la popularidad de Burnham en el norte de Inglaterra y su potencial como baluarte contra la ola de Reform UK, pero recordó que esa popularidad debe demostrarse a escala nacional. The Independent se mostró escéptico y recordó las palabras de Nigel Farage, quien insinuó que un giro del laborismo hacia la izquierda condenaría al partido a la derrota.

Una encuesta de Ipsos para LBC reveló que, aunque Burnham es considerado más capaz que Farage o Kemi Badenoch para dirigir el país, cuatro de cada diez británicos creen que no está preparado para el cargo.

Nigel Farage, líder de Reform UK, calificó a Burnham de “gran camaleón de la política británica” y predijo “muchas obviedades y palabras bonitas, pero muy pocas acciones concretas”. Exigió la convocatoria inmediata de elecciones generales, alegando que el nuevo primer ministro no cuenta con mandato popular.

Por su parte, Kemi Badenoch, líder del Partido Conservador, criticó las propuestas económicas de Burnham y lo acusó de querer “hipotecar el futuro del país”.

Fuente: Lanacion.

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