Hogar y Limpieza

Bicarbonato y azúcar contra las cucarachas: cómo preparar la mezcla y dónde ponerla

La receta casera se hace en partes iguales y se ubica en puntos secos de paso, pero los especialistas aclaran que no reemplaza un control integral de plagas.

Redacción••3 min de lectura
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Bicarbonato y azúcar contra las cucarachas: cómo preparar la mezcla y dónde ponerla

Una mezcla seca de bicarbonato de sodio y azúcar puede colocarse en los sitios donde se detecta actividad de cucarachas. La receta es simple y se prepara en partes iguales, pero su eficacia no está garantizada en todas las viviendas y no reemplaza medidas como eliminar alimento y agua, sellar entradas, usar cebos apropiados o pedir ayuda profesional cuando la infestación es importante.

La preparación lleva dos cucharadas de bicarbonato de sodio y dos cucharadas de azúcar. Ambos ingredientes se mezclan en seco hasta que no se distingan grumos y se reparten en tapas de frascos o recipientes bajos. No se agrega agua, porque la humedad altera la consistencia y puede reducir el atractivo del cebo.

El azúcar funciona como atrayente. La hipótesis es que la cucaracha ingiere también el bicarbonato y que ese compuesto causa un efecto letal en su organismo. Un estudio publicado en 2025 en el Journal of Basic and Applied Zoology evaluó combinaciones con azúcar o mantequilla de maní sobre ejemplares de cucaracha alemana y americana. Los autores concluyeron que el bicarbonato mostró una acción insecticida significativa en las condiciones del experimento.

El alcance de esa prueba importa. Se realizó con 904 insectos en condiciones controladas y no demuestra que una pequeña cantidad de mezcla elimine por sí sola una colonia instalada detrás de paredes, muebles o electrodomésticos. La Universidad de Virginia Tech advierte en su guía de manejo que el bicarbonato y otros remedios caseros suelen aportar poco para reducir poblaciones completas.

Las tapas deben ubicarse en puntos secos, oscuros y cercanos a las rutas de desplazamiento. Entre los lugares sugeridos están la parte posterior de la heladera, el espacio debajo de la pileta, el interior bajo de las alacenas y el entorno del tacho de residuos. Conviene observar antes dónde aparecen excrementos, mudas o insectos para evitar distribuir la mezcla sin criterio. Si el problema ya está instalado, vale repasar qué limpiar antes de que llegue el calor.

Se recomienda cambiarla cada tres o cuatro días si absorbió humedad, se ensució o dejó de estar suelta. También hay que retirarla al limpiar y volver a colocarla solo cuando la superficie esté seca. El preparado debe mantenerse fuera del alcance de niños y animales. Que sus ingredientes sean habituales en la cocina no vuelve segura cualquier forma de exposición.

No es conveniente esparcir polvo suelto sobre superficies de preparación de alimentos ni dentro de electrodomésticos. Las tapas permiten contenerlo y retirarlo. Tampoco debe mezclarse con insecticidas, ácidos u otros productos domésticos, porque la combinación puede generar riesgos innecesarios y dificultar saber qué tratamiento funcionó.

El programa de Manejo Integrado de Plagas de la Universidad de California recomienda empezar por identificar la especie y localizar sus refugios. Las trampas adhesivas sirven para monitorear la actividad. La limpieza de migas, grasa y restos de comida, el almacenamiento en recipientes cerrados y la reparación de pérdidas de agua reducen recursos que sostienen a la colonia. Para el orden de las tareas del hogar, esta guía sobre la limpieza previa al calor ayuda a priorizar.

También conviene sellar grietas alrededor de cañerías, zócalos y marcos. Las cucarachas alemanas pueden reproducirse con rapidez en cocinas y baños. Una hembra transporta una cápsula con decenas de huevos, por lo que matar algunos adultos visibles no necesariamente interrumpe el ciclo.

Los cebos comerciales en gel o estaciones cerradas contienen ingredientes activos formulados y dosis indicadas para este uso. Deben aplicarse de acuerdo con la etiqueta y lejos de alimentos. Los aerosoles pueden dispersar a los insectos y contaminar superficies si se usan sin control. En edificios, el problema puede abarcar varias unidades y requerir coordinación.

Si la actividad continúa durante el día, aparecen muchas ninfas o las trampas registran capturas sostenidas, es razonable consultar a un profesional habilitado. La mezcla de bicarbonato y azúcar puede ensayarse como una herramienta doméstica complementaria, con expectativas prudentes y sin abandonar las medidas de higiene, exclusión y monitoreo.

Por qué importa

Con la llegada del calor crece la actividad de cucarachas en cocinas y baños, y muchos hogares recurren a remedios caseros. Saber qué puede y qué no puede lograr esta mezcla evita perder tiempo frente a una infestación que requiere cebos o un profesional.

Qué sigue

Si tras varios días de monitoreo con trampas adhesivas la actividad no baja o aparecen ninfas durante el día, conviene pasar a cebos formulados o a la consulta con un control de plagas habilitado.

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