Transporte

Camionera argentina en Europa: 24 días en la ruta y solo dos en casa

Miriam, radicada en España, muestra en redes sociales la dura rutina del transporte internacional y cómo organiza su escaso tiempo libre.

Redacción2 min de lectura
Miriam, camionera argentina en Europa: “Estoy 24 días en la ruta y solo dos en casa”

La vida en las rutas europeas exige una disciplina inflexible, largas jornadas al volante y semanas enteras lejos de casa. Miriam, una joven argentina que emigró a España para trabajar en el transporte internacional de cargas, conoce ese ritmo al detalle. Su trabajo la lleva a cruzar fronteras hacia Francia, Italia, Alemania o Polonia, con trayectos que la mantienen lejos de su hogar durante semanas.

En su cuenta de Instagram @lachicacamionera, Miriam comparte la realidad de su profesión sin vueltas. En un reciente posteo reveló cómo se distribuyen sus jornadas: “Estoy 22 o 24 días fuera. Cuando vuelvo a casa, solo estoy 3 o 4 días con suerte si es temporada baja; si no, son dos días no más”, dijo, lo que generó asombro entre sus seguidores por la exigencia logística de cada viaje.

La brevedad de sus estadías en casa la obliga a optimizar el tiempo. Esos pocos días de descanso los reparte entre visitas a sus seres queridos, el descanso necesario tras semanas de conducción y la preparación exhaustiva del equipamiento para la siguiente salida.

Para no desperdiciar horas valiosas ni entorpecer los horarios de trayecto, Miriam diseñó un sistema de organización estricto dentro de la cabina. La alimentación es una de sus prioridades, clave para mantener la salud y el rendimiento en rutas tan largas.

En lugar de detenerse a cocinar en paradores o dentro del camión, prefiere resolver las compras con anticipación. Prepara hasta 40 viandas caseras antes de salir y las almacena en un congelador especial de 55 litros. En la ruta solo elabora preparaciones simples como panqueques. Además, lleva un organizador con productos no perecederos, como avena, servilletas y elementos de higiene personal.

Más allá del manejo del camión, el oficio incluye tareas complejas como la carga y descarga de mercadería, la limpieza del tráiler y el cumplimiento de estrictos calendarios de entrega. A esto se suman retos cotidianos, entre ellos la búsqueda de instalaciones para ducharse y la barrera del idioma al cruzar fronteras.

En este sentido, Miriam resaltó que el inglés es una herramienta fundamental para resolver imprevistos en cualquier país de la región, ya que el uso exclusivo de traductores automáticos suele generar demoras o malentendidos.

Con sus publicaciones, Miriam no solo busca transparentar los sacrificios de su trabajo, sino también impulsar a más mujeres a sumarse al transporte pesado. Con la meta de perfeccionar su labor día a día, demuestra que la determinación es el motor principal para conquistar nuevas metas en el exterior.

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