Economía

Caputo habilita a los bancos a prestar dólares para reactivar la economía

El ministro de Economía anunció que las entidades podrán usar hasta el 15% de los depósitos en moneda extranjera para otorgar créditos a empresas que no exportan.

Redacción2 min de lectura
Apareció la palabra prohibida

El ministro de Economía, Luis Caputo, decidió permitir que los bancos utilicen parte de los depósitos en dólares para otorgar préstamos a empresas que no generan divisas. La medida, acordada con el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, habilita a las entidades a destinar hasta el 15% de esos depósitos para financiar a compañías locales.

Hasta ahora, los bancos solo podían prestar dólares a quienes los aportaban. Con el cambio, se flexibiliza la oferta de crédito en moneda extranjera, aunque con restricciones: los préstamos serán exclusivamente para empresas, no para particulares, y las entidades que opten por esta vía deberán aportar más capital propio que en otras operaciones.

La decisión generó inquietud entre algunos economistas, que temen una corrida bancaria si los depositantes no pueden acceder a sus ahorros. Sin embargo, el BCRA diseñó la medida con un enfoque restrictivo para evitar situaciones como la de 2001. Caputo anunció el cambio, pese a que corresponde al Banco Central, lo que relativiza la autonomía de la entidad.

En su anuncio, el ministro justificó la medida con una frase que llamó la atención: "Va a ayudar a reactivar la economía". El uso del verbo "reactivar" es significativo, ya que implica reconocer que la actividad está aletargada, algo que el Gobierno había negado hasta ahora. Caputo había prometido en abril que se venían "los 18 meses más espectaculares de la economía argentina en décadas", pero la caída en la recaudación de impuestos como el IVA y el Impuesto al Cheque lo obligó a admitir la necesidad de un impulso.

El malestar se extiende a las provincias: en la Ciudad de Buenos Aires, el gobierno de Jorge Macri observa con preocupación una caída del 10% en Ingresos Brutos respecto del año pasado. Además, el FMI publicó un informe con un detalle que no pasó inadvertido: si se calcularan los intereses de la deuda de manera convencional, el déficit global ascendería al 0,8% del PBI, en lugar del superávit de caja del 0,2% que reportó el Gobierno. El dato apareció en una nota al pie, para no entrar en contradicción con la administración de Milei.

La caída de la actividad también se explica por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. Los aumentos fueron reprimidos para controlar la inflación, y el peso de los servicios públicos pasó del 6% al 15% del salario promedio en blanco. Además, muchas familias están sobreendeudadas, especialmente en el conurbano bonaerense, con acreedores informales.

El Gobierno mantiene una política de dos velocidades: promueve sectores como la minería, el petróleo y la tecnología, con beneficios como el RIGI, pero descuida a los sectores que más consumo generan, como la industria, la construcción y el comercio. Esos sectores, que son los que más aportan a la recaudación del IVA, no reciben el mismo impulso.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Seguí leyendo sobre #luis caputo

Ver todas →

Más en Economía