Cultura

Cattelan inaugura en Berlín su muestra más política: Hitler, cadáveres y la memoria del fascismo

El artista italiano presenta "Night" en la Neue Nationalgalerie, una exposición sombría que revisa los fantasmas del siglo XX europeo.

Redacción3 min de lectura
Maurizio Cattelan, el gran provocador del arte: “Si hubiera sabido que mis obras alcanzarían esos precios, habría guardado alguna para mí”

Maurizio Cattelan, el artista italiano que durante tres décadas fue señalado como el gran provocador del arte contemporáneo, inauguró el jueves 10 en la Neue Nationalgalerie de Berlín la que tal vez sea su exposición más política en años. La muestra se titula Night y reúne 17 obras que miran a la memoria europea, los fantasmas del siglo XX y la imaginería católica.

El propio Cattelan, nacido en Padua hace 65 años, se presentó en el museo con uniforme azul de sanitario y deportivas blancas, a juego con sus mechones indóciles. La puesta en escena, como su obra, mezcla lo excéntrico con lo grave.

En la planta baja del edificio diseñado por Mies van der Rohe aparece una estatua de Hitler arrodillado, varios cadáveres de mármol y un Cristo crucificado que en realidad es una mujer inmovilizada y torturada. En el exterior, un niño toca el tambor desde la cornisa, inspirado en El tambor de hojalata de Günter Grass.

“La noche es ese lugar intermedio donde las cosas pierden definición y se vuelven borrosas”, explicó el artista mientras recorría las salas. Sus frases, como sus obras, admiten varias lecturas.

Para entrar hay que atravesar una Puerta de Brandeburgo reducida a escala y construida en madera, obra concebida para esta muestra y titulada Purgatorio. El monumento que acompañó la historia alemana desde el Imperio hasta la reunificación se convierte en umbral hacia un pasado que se creía clausurado. En la entrada, un texto recibe al visitante: “La historia no se repite, pero tiene muy buena memoria”.

La figura de Hitler con cuerpo de niño ya había generado polémica. Al desvelar Him hace más de dos décadas, Cattelan fue acusado de sacrilegio. En 2011 la instaló en el antiguo gueto de Varsovia y provocó indignación. La estatua se vendió por 15 millones de euros.

“No quise hacer un disco de grandes éxitos. Al principio fuimos incluso más radicales: pensamos en dejar todo el museo vacío y poner solamente Him”, sostuvo. “Habría sido muy fuerte, sobre todo aquí en Berlín. Esa obra habla de cicatrices que nunca se han cerrado. Pero quizá dejar a Hitler solo habría sido demostrarle demasiado respeto”.

La muestra reaparece en un momento en que la extrema derecha avanza en varios rincones de Europa. Consultado sobre esa coincidencia, Cattelan afirmó: “Como artista no tienes una bola de cristal, pero percibes cosas que están ahí, de forma latente. Hasta que un día, sin previo aviso, emergen de golpe”.

Y remarcó: “Si en mi obra solo hubiera provocación, no habría durado. La provocación es como un cóctel Molotov: lo lanzas, explota y se acaba”.

Sobre las etiquetas que cargó durante años, admitió: “Sí, siempre me ha pasado eso. Te ponen una etiqueta y luego es difícil quitártela. Espero que esta exposición permita releer lo que hago”.

Entre las obras expuestas quedaron fuera las piezas con las que regresó al primer plano en la última década, cuando desplazó su imaginario hacia Estados Unidos. No está Blind, el monolito negro atravesado por la silueta de un avión. Tampoco Sunday, la superficie dorada perforada por miles de disparos. Ni America, el inodoro de oro hoy inseparable de la estética trumpiana. “Sí, aunque lo concebí antes de que llegara Trump. Eso es lo interesante: fue una obra premonitoria”, dijo.

También dejó afuera a Comedian, su plátano pegado a una pared con cinta americana. Lo presentó en Miami Beach en 2019, donde alguien se lo comió antes de que terminara la feria. Luego se vendió por más de seis millones de dólares, el comprador volvió a comerse la fruta y antes del verano otro ejemplar fue robado en Francia. “Cuando haces una obra nunca sabes qué le ocurrirá: es como dar a tus hijos en adopción”, bromeó.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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