Cultura

Centenario de la primera muestra de Florencio Molina Campos: homenajes en bares notables y una exhibición inmersiva

Este jueves comienzan los festejos por los 100 años de la primera exposición del artista, que se realizarán en la Ciudad y en Moreno, con una muestra inmersiva prevista para octubre.

Redacción2 min de lectura
Empanadas, música y gira campestre: se cumplen cien años de la primera exposición de Florencio Molina Campos

Este jueves comienzan los festejos por el centenario de la primera exposición de Florencio Molina Campos. A la medianoche, en el almacén y bar notable porteño Lavalle, ubicado en el solar donde nació el pintor, sonará folclore y se degustarán empanadas elaboradas con la receta familiar que tanto gustó a Walt Disney cuando visitó Buenos Aires en 1941 y se reunió con el artista.

La celebración será doble: además del homenaje al debut público de Molina Campos, que exhibió sus obras por primera vez en un stand de la Exposición Rural de Palermo el 21 de agosto de 1926, se brindará también por los 135 años de su nacimiento.

Mañana, por la tarde, la celebración se trasladará a Moreno, al Museo de la Fundación Molina Campos, donde habrá un concierto de guitarras a las 19. El sábado 22, a partir del mediodía, funcionará una peña con artistas invitados en la Casa Museo Rancho Los Estribos, el lugar que el pintor consideraba su espacio en el mundo, ubicado en López Buchardo y El Maestro, a la vera del Río Reconquista, en la localidad de La Reja. La actividad se suspende por mal tiempo.

A lo largo del año, el centenario tendrá su punto culminante con la primera muestra inmersiva con obras del artista, que se desarrollará desde el 21 de octubre en el Palacio Libertad y permanecerá abierta al público hasta el 13 de diciembre. Además, Gonzalo Giménez Molina, único nieto del pintor, continuará recorriendo diferentes ciudades del país con su conferencia audiovisual “Molina Campos, mi abuelo. Secretos de su popularidad”.

“Mi abuelo se quedó con las ganas de darle vida a sus propios dibujos y hacer cine animado, así que estamos trabajando para cumplir su sueño y celebrar sus cien años de artista, acorde a los tiempos que corren, con una muestra que incorpore las nuevas tecnologías”, dijo Giménez Molina, que se ocupa junto a su familia del cuidado y difusión de la obra desde hace más de veinte años.

En relación con los festejos y el abordaje tecnológico de la obra, Giménez Molina señaló que la propuesta inmersiva busca vincular el trabajo del pintor con soportes contemporáneos. Remarcó la intención familiar de promover la creación de un espacio permanente dedicado al artista en la ciudad de Buenos Aires.

El 21 de agosto de 1926, al cumplir 35 años, Molina Campos presentó sus trabajos en un stand en la Exposición Rural de Palermo. Aquella primera muestra dio inicio a una trayectoria caracterizada por la difusión masiva de escenas y costumbres rurales argentinas, principalmente a través de almanaques distribuidos en el país y en el exterior, incluyendo ediciones publicadas en Estados Unidos. Molina Campos fue mucho más que el pintor de los almanaques: se valió de ellos para difundir su arte y visibilizar así a los trabajadores rurales y sus costumbres.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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