Juicio Legal

Comenzó el juicio por el crimen de Aralí Vivas: madre, padrastro y un amigo en el banquillo

Los tres acusados enfrentan jurados populares en San Francisco por el abuso sexual y la muerte de la nena de 8 años en Brinkmann. El fallo se conocerá el mes próximo.

Redacción3 min de lectura
Empezó el juicio por la violación y muerte de Aralí Vivas: su madre, su padrastro y un amigo son los acusados

El juicio por el abuso sexual seguido de muerte de Aralí Vivas, la nena de 8 años asesinada en noviembre de 2024 en la localidad cordobesa de Brinkmann, arrancó este lunes en los tribunales de San Francisco. En el banquillo están su madre, Milagros Rauch, su padrastro, Matías Ezequiel Simeone, y un amigo de la pareja, Cristian Hernán Varela. Los jurados populares, junto con los magistrados de la Cámara Criminal y Correccional, dictarán el fallo el mes próximo.

El cuerpo de la menor fue hallado en una habitación incendiada de la casa familiar. Según la investigación policial y judicial, Simeone y Varela abusaron de Aralí y la mataron por asfixia manual; después prendieron fuego el cuarto para borrar evidencias. Simeone estaba en libertad condicional y acumulaba una condena por violencia de género y otros antecedentes penales.

Los tres imputados llegaron al juicio detenidos en el Complejo Penitenciario de Bouwer. Afrontan cargos por abuso sexual agravado por la edad de la víctima y por la participación de múltiples autores. Además, se los acusa de homicidio calificado por el vínculo, agravado por violencia de género y por ser criminis causae, la figura que contempla la comisión de un delito para facilitar u ocultar otro. En el caso de Varela, la acusación suma el delito de estrago doloso, porque la pesquisa determinó que el incendio fue provocado de manera deliberada.

La vida de Aralí estuvo marcada por un entorno violento. Su madre consumía alcohol y drogas, y por eso se le había ordenado un tratamiento en la Red de Adicciones Córdoba. Dos años antes del crimen, unos vecinos habían alertado que otra hija de Rauch, entonces de unos 10 meses, jugaba con combustible cerca de una salamandra mientras la mujer estaba prácticamente inconsciente.

El día del hecho, Simeone le dijo a un vecino: "Aralí está durmiendo; me voy a la plaza a jugar con los chicos". En la investigación, uno de los hermanitos contó que cuando el padre los invitó a esa salida, él mismo subió a llamar a Aralí. "Estaba dormida, la tapé y bajé", describió. Su hermana ya estaba muerta.

Los bomberos encontraron el cuerpo boca abajo, sobre la cama, abrazado a una almohada. Les llamó la atención que la habitación era lo único que se había quemado en la casa: las puertas no estaban cerradas con llave y no había señales de que la nena hubiese intentado escapar del fuego.

Las cámaras de seguridad del barrio registraron la llegada de Varela a la casa en bicicleta a las 21.16. A las 0.01 del sábado se fue y regresó ocho minutos después. A las 0.11 se retiró Simeone y, minutos más tarde, se fue Varela otra vez.

Rauch, que el día antes del crimen había viajado a Morteros, a pocos kilómetros de Brinkmann, declaró a los medios que es inocente. Desde la cárcel sostuvo: "Nunca quise que le pasara esto a mi hija".

El caso también puso en el centro de la escena la actuación de la Secretaría de la Niñez y la Familia (Senaf) de Córdoba y de la Justicia. En Brinkmann compararon la situación con el crimen de Lucio Dupuy en La Pampa, por el que fueron condenadas su madre y la pareja, y por el cual fueron acusadas por mal desempeño la jueza Ana Clara Pérez Ballester y la asesora de Niños, Niñas y Adolescentes Elisa Alejandra Catán, finalmente absueltas.

Los vecinos habían hecho varias denuncias porque veían a los menores en riesgo. Simeone tenía antecedentes por violencia de género, amenazas, tenencia ilegal de arma de fuego, encubrimiento, violación de domicilio, lesiones leves calificadas, daño y desobediencia de una orden judicial. Consumía drogas y bebía, al igual que Rauch. El cumplimiento de su tratamiento contra las adicciones era dudoso, pero de todos modos les devolvieron la custodia de los chicos.

Por qué importa

El caso expone los fallos de la Senaf y la Justicia cordobesa ante denuncias previas por riesgo de los menores, en un crimen que reavivó el debate sobre la protección de la infancia tras el antecedente de Lucio Dupuy.

Qué sigue

Los jurados populares y los magistrados de la Cámara Criminal y Correccional de San Francisco deben dictar el fallo el mes próximo. La pena y el alcance de las imputaciones contra los tres acusados marcarán el cierre judicial del caso.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Juicio Legal