Adopción

Dado en adopción, descubrió a los 59 años que su padre es una estrella de rock

Michael Goessling siempre supo que era adoptado, pero una prueba de ADN lo llevó hasta Michael McDonald, cantante de The Doobie Brothers y ganador de cinco Grammy

Redacción••3 min de lectura
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Fue dado en adopción y a los 59 años descubrió que su padre biológico era una estrella de rock: “Todavía no lo creo”

Michael Goessling fue dado en adopción cuando era un bebé y durante casi seis décadas desconoció la identidad de sus padres biológicos. Una prueba genética hecha por un medio hermano que no sabía que existía cambió todo: su padre es Michael McDonald, una de las voces más reconocidas de The Doobie Brothers y ganador de cinco premios Grammy.

El hallazgo ocurrió cuando su medio hermano se realizó un test a través de la plataforma 23andMe, que permitió establecer el vínculo familiar. Goessling tenía entonces 59 años y llevaba una vida marcada por una infancia que, según contó, fue plena. “Tuve una infancia maravillosa. No podría haber elegido a dos personas mejores para criarme”, relató en diálogo con CNN.

El hombre contó que durante años fue fanático de la banda sin saber que el autor de varias de sus canciones favoritas era su propio padre. “Era un fanático acérrimo de los Doobie Brothers y la gente recuerda que cantaba ‘China Grove’ y escuchaba su música, como ‘Black Water’, en aquella época. Siempre fui un apasionado de la música y ahora empiezo a entenderlo”, explicó.

Al contactar a su madre biológica, la invitó a una charla cara a cara. Sin reproches, le preguntó todo lo que había guardado durante años. Así supo que había nacido de un embarazo adolescente: sus padres tenían 14 años cuando lo concibieron y entendieron desde el inicio que no podrían darle la vida que merecía.

Pese a la distancia, la decisión dejó una marca que se mantuvo viva. Décadas después, Goessling logró comunicarse por teléfono con su padre biológico sin saber que del otro lado atendía una estrella internacional. Le preguntó a qué se dedicaba y el hombre respondió que era músico, y que casualmente estaría de gira por St. Louis ese verano.

Las piezas empezaron a encajar. “Y entonces finalmente dije: ‘¿Es usted Michael McDonald?’”, recordó. La respuesta confirmó sus sospechas: “Sí, me temo que sí”. El parecido no era casualidad: su familia adoptiva lo había nombrado, sin saberlo, igual que su progenitor.

Después de la llamada coordinaron un encuentro. “Él simplemente extendió los brazos, me dio un fuerte abrazo de oso y me dijo que me quería, y yo le dije lo mismo”, contó Goessling sobre el gesto del músico con su primer hijo.

McDonald tuvo después dos hijos con Amy Holland: Dylan y Scarlett. Aunque ejerció la paternidad, siempre conservó la intriga sobre el destino de su primer niño. “Fue una experiencia maravillosa ver a Michael y reencontrarme con mi hijo después de tantos años pensando en él”, expresó el cantante.

“Siempre cargué con esa culpa, pero saber que él estaba bien y que tenía una buena vida, una vida que sin duda yo no le habría podido ofrecer en aquel momento de mi vida, fue una gran recompensa”, aseguró. Además, destacó el rol de Paul y Kay, la pareja que lo crió. “Para nosotros, las verdaderas estrellas de esta historia son sus padres adoptivos, quienes realmente le dieron a Michael todo lo que un niño necesita en términos de amor y seguridad”, afirmó.

Por qué importa

El caso muestra cómo las pruebas genéticas de consumo masivo reconfiguran historias familiares cerradas hace décadas. Para quienes buscan sus orígenes, abre una puerta concreta; para los padres que dieron en adopción, revisa culpas y decisiones que creían saldadas.

Qué sigue

No hay pasos formales pendientes: el reencuentro ya ocurrió y ambos mantienen contacto. La historia quedó instalada en el circuito de entrevistas del músico, en plena gira de The Doobie Brothers.

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