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Dejaron Nueva York y convirtieron un viejo molino en Westport en un centro cultural

Taylor y Catherine Haskins se mudaron al norte del estado y reabrieron una estructura harinera del siglo XIX como espacio de arte, música y coctelería

Redacción••2 min de lectura
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De Nueva York a un pequeño pueblo: dejaron la gran ciudad y convirtieron un viejo molino en su proyecto de vida

Una pareja que vivía en la ciudad de Nueva York dejó la metrópoli para instalarse en Westport, una pequeña localidad del norte del estado, y transformó un antiguo molino de harina en un centro cultural. Taylor y Catherine Haskins reabrieron el edificio bajo el nombre de The Mill y lo presentaron como un “oasis cultural” para los habitantes de la región.

La iniciativa ocupa los tres niveles de una estructura industrial del siglo XIX que estaba muy deteriorada antes de las obras. El proyecto combina galerías de arte fino, una sala íntima para conciertos y un bar inspirado en el estilo Art Déco.

La pareja residía en la metrópoli neoyorquina antes de mudarse a Westport, también en el estado de Nueva York. Según un reporte del programa Mountain Lake Journal, la reubicación fue el punto de partida de un plan personal y profesional vinculado con las artes. Los Haskins fijaron su residencia permanente en la localidad para dirigir la renovación completa del histórico edificio.

El traslado ocurrió antes de la presentación oficial del proyecto en la televisión pública. Desde entonces, la gestión diaria de la pareja abarca la curaduría de las exposiciones y la selección de las agrupaciones musicales que se presentan en el lugar.

Las salas de exposición exhiben colecciones de arte contemporáneo entre las antiguas vigas de madera. Los visitantes pueden recorrer los amplios niveles del inmueble, que conservan elementos de la arquitectura industrial original. La programación incluye muestras temporales de creadores regionales e internacionales.

La acústica de la sala de conciertos permite la presentación de agrupaciones de jazz y música experimental en formato acústico. Las instalaciones disponen de tecnología de sonido e iluminación para eventos artísticos de escala reducida. El salón de estilo vintage o lounge ofrece una zona de descanso decorada con muebles de época y detalles retro, que complementa los espectáculos con una propuesta de coctelería en un entorno privado.

El establecimiento mantiene sus puertas abiertas para actividades culturales comunitarias y eventos privados. La reapertura del molino consolidó un modelo de revitalización rural a través del arte y la conservación del patrimonio, y atrae público de diversas ciudades del estado de Nueva York.

Por qué importa

El caso muestra cómo la reconversión de patrimonio industrial abandonado puede reactivar la actividad cultural y económica de zonas rurales alejadas de las grandes ciudades, con impacto directo en la comunidad local.

Qué sigue

Resta ver cómo evoluciona la programación de The Mill y si el modelo logra sostenerse en el tiempo como polo cultural de la región.

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