Política

El electorado de centro queda huérfano ante el giro de Milei y el PRO

La cercanía del PRO con el Gobierno deja a un segmento clave sin representación, mientras Pichetto busca reinsertarse en el peronismo y Kicillof resiste a Cristina.

Redacción2 min de lectura
El electorado de centro queda huérfano ante el giro de Milei y el PRO
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El ascenso de Diego Santilli como jefe de Gabinete consolida la alianza entre el PRO y el Gobierno de Javier Milei, pero deja a un sector del electorado moderado sin representación política. Ese segmento, que en la última década promedió el 42% de los votos en elecciones nacionales, apoyó a Milei en el balotaje de 2023 para impedir el regreso del peronismo. Ahora, con un oficialismo que denosta a los “ñoños republicanos”, ese núcleo de centro democrático queda huérfano.

La formalización de Santilli en la cúpula mileísta profundiza la pulverización de las marcas partidarias que articulaban el voto de los sectores medios. Según sondeos de opinión, ya se detecta una migración de votantes hacia dirigentes que ofrezcan una agenda moderada, alejada de la polarización extrema. Esa migración responde a dos factores: los casos de presunta corrupción que erosionan la narrativa de regeneración moral del gobierno, y la combinación de salarios bajos y precios altos.

El economista Juan Battaglia afirmó que “lo mejor que le puede pasar a la Argentina, para que baje el riesgo país, es que se cuele alguien de centro en la elección”. En otras palabras, el principal riesgo es el propio Milei. La falta de una oferta de centro, sumada al estrechamiento de la alianza entre La Libertad Avanza y el PRO, podría fragmentar al electorado no peronista y beneficiar al peronismo, que desde 2019 muestra una unidad a prueba de todo.

En el peronismo, la tensión entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof expone la dificultad de despegarse de la polarización. Mientras Cristina mantiene el control del PJ, Kicillof resiste en la provincia de Buenos Aires. Sectores como los de Juan Manuel Olmos, Guillermo Michel y Victoria Tolosa Paz buscan una “nueva luz” adaptando su agenda al equilibrio fiscal y la baja de la inflación, réditos que el peronismo supo capitalizar entre 2003 y 2007.

Más riesgosa es la diagonal de Miguel Pichetto, quien fue candidato a vicepresidente de Mauricio Macri en 2019 y ahora busca construir poder desde adentro del peronismo. Pichetto pone el foco en la inhabilitación de Cristina por la condena en el caso Vialidad: considera que es una restricción que afecta un derecho fundamental. Si logra avanzar en esa construcción, obtendría un poder interno al que pocos dirigentes pueden aspirar.

El camino para los sectores moderados, tanto del peronismo como del no peronismo, es estrecho. Aliarse con quien manda puede dar poder momentáneo, pero los aleja de su electorado. La construcción de una alternativa de centro requerirá superar las lógicas de la polarización y ofrecer una opción que represente a esa primera mayoría que hoy no tiene voz.

Fuente: Clarín.

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