Política

El Gobierno se relanza tras el capítulo Adorni y pone la mira en la reelección de Milei

Superado el conflicto interno, el oficialismo formaliza un giro pragmático y concentra sus esfuerzos en el próximo proceso electoral, mientras la oposición sigue fragmentada y sin candidatos definidos.

Redacción2 min de lectura
El Gobierno se relanza tras el capítulo Adorni y pone la mira en la reelección de Milei
banner-tecnofields-nota-mobile

Superado el insólito capítulo Adorni, el Gobierno aprovechó el feriado del Día de la Independencia para formalizar un eventual relanzamiento y poner proa hacia el objetivo central: la reelección de Javier Milei. La relación con los gobernadores, la agenda parlamentaria, la política exterior y el plan financiero hasta el final de la gestión son ahora tamizados por el prisma electoral. Esto incluye un giro pragmático de Karina Milei, alineada con las propuestas de Santiago Caputo, que siempre alentó la concordancia con los gobernadores dialoguistas, aunque implique resignar las ambiciones del ala más purista del Gobierno.

La oposición, por su parte, se encuentra sin candidatos, narrativas ni propuestas competitivas. Las diferentes expresiones opositoras miran el avance del calendario y confían en el desgaste del oficialismo, aunque la realidad les ratifica que no es suficiente para forzar una alternancia. Algunos especialistas afirman que la campaña que se viene será más fundamental de lo habitual. El Gobierno impulsa además una reforma electoral incierta, que apunta a eliminar las PASO o suspenderlas, y busca compatibilizar el viejo sistema de colectoras con la boleta única de papel.

En el entorno de Patricia Bullrich aseguran que la senadora no está cómoda con esta iniciativa, lo que la distancia aún más del karinismo. Tampoco encuentra suficiente eco entre sus colegas de la Cámara alta. Por su parte, Victoria Villarruel aprovechó su presencia protocolar en Tucumán para enviar un misil a la narrativa oficial: dijo que le gustaría ser la persona que sirva a los argentinos.

El Gobierno confía en que la recuperación de la economía será el principal motor de la reelección. La oposición espera lo contrario. Ambos tienen argumentos convincentes: hay ganadores y perdedores, sectores que mejoraron y otros que están peor. Todos se benefician de la desinflación y una sólida mayoría valora el nuevo paradigma en seguridad ciudadana. Pero la preocupación por el ingreso, el trabajo y la falta de perspectiva de mejora domina la conversación pública en los grandes centros urbanos.

La oposición debería tener alguna ventaja inicial por el desgaste de la gestión y la tendencia a la alternancia. Sin embargo, no deben menospreciarse la desinflación, la liberación del cepo y la gradual recuperación del crédito. Un legislador oficialista advierte: verán un conjunto de medidas orientadas a mejorar la situación de varios nichos del electorado. Un consultor norteamericano opina que con superar el 40% y dividir a la oposición, Milei puede lograr su objetivo.

Con paciencia, un precandidato opositor desliza que la recuperación del consumo será tenue y que la dolarización de carteras pondrá de manifiesto que todo lo que hizo Milei está atado con alfileres. Pero si algo ratifica este ciclo, es lo peligroso que resulta llegar al poder sin un programa de gobierno bien diseñado.

Fuente: Lanacion.

Más en Política