Política

El plan de Milei para 2027: reelección, conquista de CABA y batalla contra el macrismo

Karina Milei diseña la estrategia libertaria en las provincias mientras el Presidente busca blindar el equilibrio fiscal y acumular poder de cara a los próximos comicios.

Redacción5 min de lectura
El plan de Milei para 2027: reelección, conquista de CABA y batalla contra el macrismo
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El operativo reelección de Javier Milei es el objetivo principal para el que, en apenas diez días de cierta tranquilidad, se puso en marcha la maquinaria del Gobierno y empezó a activarse la organización partidaria. Aún con sus disputas internas no saldadas, ese punto de llegada tiene otras estaciones para las cuales la fuerza libertaria ya está trabajando.

Karina Milei, en su rol de mariscala general de campo, atiende al mismo tiempo el diseño de las otras batallas electorales que el mileísmo piensa dar tanto como las que tratará de evitar en las 23 provincias y, sobre todo, en la ciudad de Buenos Aires. "No es tiempo de pureza, sino de acumular poder", es la premisa.

El plan reeleccionista opera como un gran ordenador que demanda no dispersar esfuerzos, concentrar apoyos y evitar conflictos que puedan ponerlo en riesgo. El análisis del mapa y el calendario nacional se combina con la identificación de oportunidades y desafíos en el espacio subnacional. Esa es la teoría, que no siempre funciona en la práctica.

La oxigenación que produjo la salida del gobierno de Manuel Adorni disparó la nueva etapa. La cima mileísta tuvo la sensación casi inmediata no solo de haber soltado lastre, sino de haberle quitado a sus desperdigados oponentes lo que era un blanco fácil y blando donde atacar, además de un punto de coincidencia.

El cambio reactivó la ilusión oficialista de estar jugando solos en una cancha en la que, como dijo Milei, compite contra sí mismo, lo que también sería una forma de admitir que él suele ser su gran adversario. A su lado, en cambio, son varios los que lo reconocen.

"Si no nos tiramos tiros en los pies, para lo que somos especialistas, ahora se nos abre el camino hacia 2027", dijo una pieza importante del tablero oficialista que llega como pocos a la intimidad de los hermanos Milei. El ánimo libertario suele parecerse al electrocardiograma de un corazón arrítmico.

Con esa percepción, el renovado optimismo oficialista se dedica a jugar al TEG sobre el mapa del país para elegir hacia dónde avanzar y capturar territorios, aún a riesgo de sobreestimar capacidades propias y subestimar desafíos externos. Ya lo vivió en 2025, cuando estuvo al borde del abismo y lo rescató el binomio Trump-Bessent. Pero no lo incorporó: impera la convicción de que los éxitos son fruto de sus aciertos, antes que de ayudas exógenas o defecciones ajenas.

Al mismo tiempo, Javier Milei parece haber encontrado una diagonal que le permite unir sus pretensiones y obsesiones de teórico de la economía con el diseño político para la búsqueda de su permanencia en el poder. Su proyecto para blindar a futuro el equilibrio fiscal y castigar penalmente a los que lo quieran vulnerar es un ejemplo de la combinación de la estrategia electoral con la ambición de ser reconocido como el constructor de un modelo económico original y perdurable.

El descenso de dos indicadores estimuló la recuperación del ánimo y la narrativa triunfalista. La baja del riesgo país, que perforó el piso de los 400 puntos, y otra desaceleración de la inflación, que volvió a estar por debajo del 2% después de catorce meses, son dos argumentos con los que se buscará recuperar el signo positivo en la agenda pública, que le viene siendo esquiva desde febrero pasado, según un estudio de la consultora Ad Hoc.

Con este envión, el Gobierno se propone allanar el camino para algunos proyectos legislativos que esta semana lograría coronar, como la sanción de la reforma de la ley de zonas frías para reducir la carga de los subsidios a la energía y la ley de propiedad privada, parte de la batalla cultural y punto nodal del ya olvidado Pacto de Mayo. En la Casa Rosada pretenden que eso se interprete como una demostración de recuperación de la iniciativa y del restablecimiento de los apoyos de los gobernadores dialoguistas para llegar a la sanción de la reforma electoral, por ahora empantanada. Paso a paso, todo apunta a 2027.

Entre las aspiraciones del expansionismo mileísta aparece con particular relevancia la ciudad de Buenos Aires. El distrito en el que el macrismo ha sido hegemónico durante dos décadas ahora asoma como una oportunidad para los libertarios. Más aún después del ascenso de Diego Santilli a la jefatura de Gabinete, que agravó la crisis de identidad del PRO.

Los inéditos gestos afables que le dedicó Milei a Jorge Macri en el ingreso a la catedral metropolitana para asistir al Tedeum por el Día de la Independencia podrían parecerse al saludo a los que se van a despedir. La vicaria distrital y amiga íntima de Karina Milei, Pilar Ramírez, trabaja con paciencia para ampliar la base partidaria, horadar el poder macrista y limar las chances amarillas de discutir, desde una posición de poder, un eventual armado electoral conjunto.

Desde la legislatura, el bloque de LLA, que lidera Ramírez, se propone darle viabilidad a su proyecto de eliminación de las PASO porteñas, en espejo con la iniciativa nacional, con el doble propósito de dificultar la construcción de alianzas de sus adversarios y diluir el peso del aparato macrista. El objetivo es obligar a PRO a aceptar una coalición cuya fórmula no esté encabezada por un macrista.

A eso los libertarios suman la prédica y la presentación de otros proyectos que tienden a subrayar deficiencias del gobierno local y complicarlo. Aprovechando la fragmentación que hay en ese cuerpo, compiten en la imposición de la agenda legislativa, a lo que el macrismo no está acostumbrado. El problema para Jorge Macri es que Mauricio Macri tampoco es un gran defensor de su gestión, aunque el jefe de Gobierno sostiene que una mejora en su imagen y en la de la gestión están cambiando la percepción interna.

También, algunos dirigentes empiezan a tender lazos con exmacristas que abandonaron el submarino amarillo. El indulto a Horacio Rodríguez Larreta, a quien le responde media docena de legisladores porteños, ya estaría redactado, aunque él dice no tener ningún interés ni motivo para que se lo expidan.

Fuente: Lanacion.

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