Sociedad

Encuesta revela que el 57% de los argentinos no alcanzó la cantidad de hijos que desea

Un estudio del Unfpa y Voices! muestra la brecha entre los deseos reproductivos y las condiciones reales para concretarlos.

Redacción4 min de lectura
Crisis de la natalidad: quizás la pregunta es si las parejas tuvieron menos hijos de los que deseaban

La caída de la natalidad en la Argentina no se explica solo por una decisión voluntaria de tener menos hijos. Un relevamiento nacional reveló que el 57% de las personas de entre 18 y 45 años todavía no alcanzó la cantidad de hijos que desearía tener si no existieran limitaciones económicas, laborales o de otra índole. El dato surge de la Primera Encuesta Nacional de Intenciones Reproductivas, elaborada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa) junto con la consultora Voices!.

El estudio, denominado “Deseos reproductivos en la encrucijada. Motivaciones y barreras para decidir en un contexto de baja natalidad”, midió la brecha entre la fecundidad deseada y la alcanzada. Según el informe, solo el 32% de las personas alcanzó su ideal en términos de hijos, mientras que el 11% ya tuvo más de los que quería.

“Frente a la idea extendida de que las personas no quieren tener hijos o hijas, ese deseo continúa presente en una proporción significativa de la población. No se trata solamente de que las personas decidan tener menos hijos, sino también de que muchas no encuentran las condiciones necesarias para concretar sus deseos reproductivos”, sostiene el documento.

La brecha es más pronunciada entre los jóvenes: entre los 18 y los 24 años, 7 de cada 10 personas aún no alcanzaron la cantidad de hijos que desean. Pero no desaparece en los grupos de mayor edad: se mantiene en niveles relevantes entre quienes tienen entre 25 y 34 años y también entre los de 35 a 45 años. En estos últimos, el 47% de los varones dijo que todavía no había tenido todos los hijos que le hubiera gustado.

Los autores del informe señalan que estas edades suelen concentrar decisiones vinculadas con la inserción laboral, la estabilidad económica, la vivienda, la conformación de pareja y la organización de los cuidados. Por eso, la fecundidad deseada aún no alcanzada “no debe interpretarse únicamente como un rasgo propio de las edades más tempranas, sino también como un indicador de posibles restricciones para concretar los proyectos reproductivos”.

El relevamiento también indagó en las diferencias de género. Entre los varones se observa una mayor proporción de fecundidad deseada aún no alcanzada, mientras que entre las mujeres aumenta la fecundidad satisfecha y, especialmente a partir de los 35 años, la proporción de quienes tuvieron más hijos de los deseados. Además, las mujeres jóvenes expresan una mayor distancia respecto del mandato tradicional de la maternidad y validan la posibilidad de no tener hijos como proyecto de vida legítimo, mientras que los varones jóvenes muestran mayor indefinición frente a la paternidad.

“La caída de la natalidad no puede analizarse únicamente a partir de cuántos niños y niñas nacen. También debemos preguntarnos si las personas pueden decidir libremente si quieren tener hijos, cuántos y en qué momento. Los resultados muestran una distancia entre los proyectos reproductivos y las condiciones reales para concretarlos”, señaló Mariana Isasi, jefa de la Oficina de Unfpa en Argentina.

La encuesta se realizó entre enero y febrero de 2026 mediante cuestionarios online autoadministrados, con la participación de 1515 personas de entre 18 y 70 años de todas las regiones del país. Los obstáculos identificados incluyen barreras económicas, laborales, sanitarias y de género que restringen la capacidad de decidir.

“El desafío no consiste en promover un determinado modelo de familia ni en inducir a las personas a tener más o menos hijos, sino en generar las condiciones necesarias para que puedan decidir de manera informada, autónoma y libre de desigualdades”, dice el documento.

En el segmento de 18 a 45 años, la fecundidad deseada aún no alcanzada es elevada en todo el país, con valores superiores al 50% en todas las regiones. Esto muestra que la brecha no se limita a un segmento específico, sino que atraviesa territorios y grupos sociales diversos.

“En este sentido, se abre un campo relevante para las políticas públicas orientadas a garantizar que las personas puedan realizar sus deseos reproductivos en condiciones de autonomía, información y acceso efectivo a servicios de salud sexual y reproductiva, en un contexto en el que la fecundidad alcanzada aún se encuentra por debajo de la deseada”, suman los autores.

El informe también indagó en los motivos que impulsan el deseo de tener hijos. La satisfacción de guiar el desarrollo y el aprendizaje de un hijo (79%) y la alegría que proporciona (77%) son las razones más mencionadas, lo que evidencia que la paternidad y la maternidad hoy se fundamentan principalmente en la gratificación emocional y el desarrollo personal, desplazando funciones tradicionales de carácter social, económico o vinculadas con el legado.

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