Estilo de Vida

Érica dejó Buenos Aires tras tres asaltos y se mudó a un pueblo de 528 habitantes en Entre Ríos

La mujer inició su jubilación en Nueva Escocia, donde vende huevos y lee cartas de tarot, y asegura que la tranquilidad "no tiene precio"

Redacción••2 min de lectura
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Érica dejó Buenos Aires y se mudó a un pueblo de 500 habitantes: “Si no sos ambicioso, entendés que lo importante para vivir es tener lo esencial”

Una mujer llamada Érica dejó Buenos Aires y se mudó a Nueva Escocia, un pueblo de 528 habitantes en el departamento de Concordia, Entre Ríos. La decisión la tomó hace cuatro años, cansada de la inseguridad que vivía en la ciudad, y la contó en una entrevista con el youtuber Mauro Besson.

"Nunca me pude acostumbrar al ritmo de la ciudad y a las cosas que pasan allá. Me han asaltado en mi barrio tres veces y en la última me pusieron un revólver en el pecho y me sacaron un auto", recordó. "Fue la decisión más difícil de mi vida tener que mudarme y venirme a vivir acá".

Con su hija ya en la universidad, Érica sumó trabajos extras para ahorrar y comprar un terreno. Cuando reunió el dinero, las propuestas de vivienda que encontraba se caían. "Este lugar me eligió a mí. Lo encontré por una aplicación en 2022. Me alcanzaba y hasta me sobraba un poco de dinero para hacer toda la mudanza", señaló.

La vida en el campo, admitió, no es sencilla, pero la tranquilidad le permite sortear los obstáculos. "Acá es todo distinto. Se puede dejar la puerta abierta sin miedo. Por ahí yo subo a mis redes fotos del lugar o videos y muchas personas me comentan: ‘Ay, si yo pudiera estar ahí, estaría en paz’. Y creo que la paz es otra cosa, va por dentro. Pero la tranquilidad, eso no tiene precio y saliendo de las ciudades se consigue un poco más", aseguró.

Consultada sobre cómo se sustenta en un pueblo con tan poca gente, respondió: "Mis amigos me dicen que esto es como una casa de turcos porque acá se vende de todo. Leo cartas de tarot. Vendo huevos. Si hay mucho en la huerta, también vendo". Y agregó: "Si uno está pensando todo el tiempo en el futuro, está como muy limitado".

Érica sostuvo que su forma de vivir requiere aceptar lo esencial. "Si no sos muy ambicioso y entendés que lo importante para vivir es tener lo esencial, se puede vivir. No digo que esta sea la vida a la que todos tienen que aspirar porque cada uno tiene que vivir su vida, su historia y sus propias lecciones. Pero yo con el tiempo entendí que no servía de nada tener tanto", expresó.

Para quienes están dando los primeros pasos hacia un cambio así, advirtió que el mayor desafío es la soledad. "Más de una vez me pregunté si me equivoqué porque la soledad es una escuela muy acelerada, muy profunda y donde también te das cuenta de que el otro es necesario. A veces no te das cuenta de que el otro es necesario. Pero yo creo que la vida me trajo hasta acá para que reflexione sobre muchas decisiones y empiece a no depender tanto del otro", concluyó.

Por qué importa

El caso refleja una tendencia creciente de argentinos que buscan salir de las grandes ciudades por inseguridad y costo de vida. También expone los desafíos de la soledad y la adaptación en entornos rurales.

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