Seguridad Vial

Examinador de tráfico revela el error más común en el examen práctico de conducir

Gustavo Palma, con más de 25 años de experiencia, explica cómo los nervios y la presión afectan a los aspirantes.

Redacción2 min de lectura
Gustavo Palma, examinador de Tráfico: “El error más habitual es no parar en un stop; las glorietas también causan muchos suspensos, sobre todo por no señalizar bien la salida”

Gustavo Palma Aparicio lleva más de 25 años como examinador de Tráfico en Barcelona, y desde ese asiento trasero ha visto pasar miles de aspirantes. En una entrevista con La Vanguardia, Palma detalló cuáles son los errores más habituales en la prueba práctica y cómo influye la presión en el resultado.

Según Palma, el fallo más frecuente es no detenerse correctamente en un stop, seguido de las dificultades en las glorietas, donde muchos no señalizan la salida de manera adecuada. Estos errores, sumados a los nervios, explican gran parte de los suspensos.

El examinador explicó que la jornada laboral se organiza con un día de antelación, cuando se les comunica el destino y la función asignada. Pueden realizar exámenes teóricos, pruebas de destreza o el práctico de circulación, que es el más común. En Barcelona, los exámenes se realizan a diario, con desplazamientos a distintos municipios según un calendario establecido.

Palma desmintió el mito de que un examinador sabe en los primeros minutos si el aspirante aprobará o no. "Es una idea que ha circulado mucho durante años, pero hoy no refleja cómo funciona realmente el examen", aseguró. "Por eso existen tiempos mínimos de prueba", agregó, y destacó que en la conducción autónoma el aspirante recibe mínimas indicaciones, lo que permite evaluar su manejo natural.

En esos primeros minutos, el examinador busca situaciones reales de circulación, como incorporaciones a autopista, giros a la izquierda y glorietas. "Los primeros minutos tampoco son representativos porque hay personas que empiezan muy nerviosas y, cinco minutos después, conducen de forma completamente diferente", explicó.

Los nervios son, según Palma, el gran enemigo del examen. "Es, con diferencia, la situación en la que más nervios he visto pasar a una persona", afirmó. "Hay personas que me han llegado a decir que el examen de conducir ha sido el momento de más nervios de toda su vida", agregó. Esta tensión también la perciben los profesores de autoescuela, que ven cómo alumnos que conducen bien en las prácticas fallan el día del examen.

La presión es mayor ahora que hace unos años, principalmente por las listas de espera. "Hoy un aspirante sabe que, si suspende, probablemente no podrá volver a examinarse hasta pasados un par de meses", señaló Palma. A esto se suma el coste económico de más prácticas y tasas, lo que incrementa la tensión.

Cuando un alumno suspende, suele culpar al examinador, pero Palma aclara: "Nosotros no suspendemos ni aprobamos a nadie. Aplicamos unos criterios de calificación establecidos y valoramos las acciones del aspirante". En función de las faltas cometidas, el resultado será apto o no apto.

Fuente: Clarín

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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