Política

Faltan goles y sobra ruido: la política y la economía, en un clima de incertidumbre

El Gobierno busca acuerdos y señales positivas, pero la ola antiargentina y los indicadores mixtos complican el escenario.

Redacción2 min de lectura
Faltan goles y sobra ruido: la política y la economía, en un clima de incertidumbre
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Después de que el índice de inflación marcara un descenso por debajo del 2% por primera vez en 13 meses, otros indicadores económicos, sociales y políticos llevaron al Gobierno a moderar las expectativas y a redoblar esfuerzos para obtener resultados positivos en los próximos dos meses. Tanto el ala política, encabezada por Diego Santilli bajo la supervisión de Karina Milei, como el equipo económico de Luis Caputo, trabajan en reformas y acuerdos que den viabilidad al plan oficial.

Sin embargo, el clima se tensó con la llamada “ola antiargentina” tras la derrota del seleccionado nacional ante España. El Gobierno intentó capitalizar la reacción, pero mostró ambivalencia. Javier Milei sumará combustible con su agenda internacional: hoy viaja a Brasil para apoyar al candidato opositor Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente condenado por intento de golpe de Estado, a quien el mandatario argentino intentó visitar sin éxito por la justicia brasileña.

El episodio dejó en offside a la oposición progresista, cuyas figuras más conocidas criticaron a los argentinos con acusaciones de racismo y discriminación, temas centrales de la cultura woke que combate Milei. “Demasiado ruido y confusión que trascendió al fútbol y la política para estallar en la agenda pública”, señalan analistas. La polarización, lejos de descansar, se recargó, aunque el rechazo externo logró cohesionar a buena parte de los argentinos.

Analistas como Andrés Malamud, Luis Costa, Luis Tonelli y Shila Vilker coinciden en que, por ahora, el efecto político interno es relativo. La oposición acusa al Gobierno de propiciar el clima con su discurso agresivo y su política ultraliberal; el oficialismo, en tanto, señala a los opositores como parte de la “internacional woke”. El empate se mantiene.

La derrota futbolística y la ola antiargentina potencian un malestar social preexistente. El bajón anímico llega en un contexto donde los efectos negativos de la política económica no dan respiro a las señales positivas. El humor social refleja la dinámica de la economía: un poco para abajo, otro poco para arriba. Los últimos datos del Indec mostraron una caída del consumo del 2,7% y una baja en la recaudación y la actividad económica interanual, con disparidades sectoriales.

Según la encuesta de Trespuntozero, la evaluación positiva de la gestión de Milei cayó 3,8 puntos (de 39% a 35,2%), mientras que la negativa subió tres puntos (de 60,3% a 63,3%). La encuesta de Poliarquía muestra una variación menor, pero en ambos casos el piso de opinión positiva no supera los 40 puntos. “Se advierte un cierto desencanto basado en razones políticas”, afirma Vilker. “Se empezó a poner en cuestión lo que llevó a Milei al poder, como la prédica anticasta y la diferenciación con otros actores políticos. Además, crece la percepción de que el Gobierno es insensible con quienes han hecho esfuerzos”.

La confluencia de factores políticos y económicos se potencia en los grandes centros urbanos. Un alto funcionario del gobierno porteño señaló que la recaudación volvió a caer y está en niveles pandémicos. Intendentes del Gran Buenos Aires y gobernadores de las provincias más pobladas usan términos similares. El Gobierno busca avanzar en la discusión del presupuesto del año próximo con gobernadores dialoguistas y en la cesión de obras concesionables a las provincias, para mejorar un escenario complejo.

Fuente: Lanacion.

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