Cultura

Fernanda Trías: dos libros que exploran la fragilidad y la escritura

La escritora uruguaya publica Miembro fantasma y En un rincón de mí nacerá una planta, dos obras que indagan en la pérdida y el oficio literario.

Redacción3 min de lectura
Lecturas. Pérdida y desasosiego: la voz de Fernanda Trías

La escritora uruguaya Fernanda Trías (Montevideo, 1976) publicó dos libros que se complementan: Miembro fantasma, un volumen de cuentos, y En un rincón de mí nacerá una planta, una colección de crónicas íntimas. Ambos títulos abordan la fragilidad humana y el proceso de creación literaria, dos ejes que atraviesan su obra.

En Miembro fantasma, editado por Páginas de Espuma, Trías reúne relatos escritos en su mayoría después de la pandemia. El cuento que da nombre al libro parte de una imagen literal: la madre del narrador perdió un pie, pero también la dictadura se llevó a varios de sus familiares. Esa presencia ausente, que suele manifestarse como dolor, se expande al resto de los textos y ubica a los protagonistas en situaciones límite.

En “El orador”, una mujer asiste a un grupo de recuperación y algo en el relato del coordinador perturba su calma. En “Si el mundo parara de hacer lo que hace”, el narrador se apoya en Emilia, quien lleva un año sin consumir sustancias y funciona como su faro y su alarma. “Ciclón” parte de la promesa de un reencuentro con una amiga agonizante, mientras que “Intimidad irremplazable”, el cuento más logrado, de inspiración lispectoriana, vuelve sobre la amenaza del alcohol y la distancia entre la tristeza y la angustia.

La fragilidad omnipresente, más contenida que en sus novelas, parece a punto de estallar en la mayoría de los relatos. Hay una cualidad de interrupción que se extiende más allá de los finales.

En En un rincón de mí nacerá una planta, publicado por Marciana en su colección de no ficción, Trías reconstruye la genealogía de sus obsesiones. El volumen incluye crónicas, algunas escritas especialmente para esta edición, en las que la autora establece coordenadas sobre su obra, sus prioridades y sus afinidades electivas.

“El cascarón es el mundo” narra el momento en que la literatura irrumpió en su vida a partir de un improbable cóctel entre Hermann Hesse y el Marqués de Sade. “En un rincón…” hace una arqueología de La azotea, su primera novela, y revela que necesitaba escuchar la voz de su personaje para activar las demás fuerzas narrativas. “De la escritura como artesanía” es una declaración de principios basada en la diatriba de Gropius, y “Variaciones sobre la espera” reflexiona sobre un concepto central en el arte de narrar.

“En nombre propio” es un texto de una intimidad dolorosa: Trías convierte un episodio de violencia doméstica en literatura y luego lo devuelve a su realidad brutal, sin la coartada de la ficción. El otro texto que se aparta del carril general es el dedicado a Mario Levrero, su mentor y amigo. Trías recupera al maestro, discute sus preceptos y reconstruye un vínculo de mutua alimentación. Veinte días después de su muerte, dejó Montevideo y nunca volvió a instalarse allí.

Dos versiones de una misma voz: la de una escritora que, desde el comienzo, persiguió un rumor que hablaba para ella en un idioma propio.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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