Firmenich publica un libro y el peronismo responde con un silencio elocuente
El exlíder montonero evoca su adolescencia en 'Orígenes', pero la comunidad política ignora la obra y evita debatir su pasado.

El exjefe de Montoneros, Mario Firmenich, publicó un nuevo libro titulado Orígenes. Las raíces de nuestra militancia, en el que mezcla ensayo y memorias de su adolescencia. La obra, presentada como un “manual para la tarea militante de educar la conciencia nacional del soberano”, generó en la comunidad política un estruendoso silencio público. Ni aplausos ni críticas: una reacción que, por su uniformidad, resulta más elocuente que la propia novedad bibliográfica.
El silencio se extiende incluso entre las figuras más visibles del peronismo actual, que evitan cualquier comentario sobre el período vital que el autor eligió evocar. Firmenich, condenado a 30 años de prisión durante el gobierno de Alfonsín y luego indultado por Menem, se abstiene de abordar su vida adulta y las decisiones que lo llevaron a liderar la lucha armada.
El libro llega en un momento de crisis y mutación ideológica del peronismo, que se encuentra a las puertas de un nuevo cambio. Algunos interpretan la publicación como un intento de Firmenich de revalidarse como actor histórico para terciar en la discusión interna del movimiento. Sin embargo, su pasado como líder de la organización que atacó a un gobierno peronista y envió a la muerte a cientos de militantes lo convierte en una figura demasiado impopular para sentarse a la mesa del debate.
Firmenich, actual asesor del régimen de Daniel Ortega en Nicaragua, se erige en el libro como catador de las democracias argentinas, mientras colabora con un gobierno que eliminó las elecciones y canceló la disidencia. Su primer libro, Eutopía, publicado hace 22 años, fue un fracaso de ventas, aunque generó revuelo mediático.
La obra repasa desde Túpac Amaru hasta el golpe del 43, con elogios al primer peronismo y referencias al Concilio Vaticano II. Firmenich busca legitimar su pasado de armas bajo un manto de pureza católica y juvenil, pero evita asumir su responsabilidad en el baño de sangre de los años setenta. La marca Montoneros, sin embargo, sigue formando parte del universo peronista, y su fundador conserva la ambigüedad narrativa como pegamento de las partes.
Fuente: LA NACION
Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.
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