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Florida define su rumbo electoral: la izquierda demócrata avanza y Trump consolida su poder

Angie Nixon, progresista, ganó la interna demócrata al Senado, mientras Byron Donalds, apoyado por Trump, será el candidato republicano a gobernador.

Redacción4 min de lectura
Florida pone a prueba el dominio republicano en una elección marcada por el avance de la izquierda demócrata

Florida se prepara para una disputa electoral que pondrá a prueba el dominio republicano en uno de los estados clave de Estados Unidos. En las primarias del martes, la progresista Angie Nixon se impuso sorpresivamente en la interna demócrata para el Senado, mientras que el republicano Byron Donalds, respaldado por Donald Trump, obtuvo la nominación de su partido para gobernador.

Los resultados reflejan, por un lado, el renovado entusiasmo del ala izquierda demócrata y su capacidad para vencer a candidatos del establishment, incluso con una enorme desventaja financiera. Por otro lado, evidencian las dificultades del partido en un estado que se ha desplazado marcadamente hacia la derecha. Trump ganó Florida por 13 puntos en 2024 y los republicanos controlan la mayoría de los cargos estatales, con posibilidades de ampliar su ventaja en la Cámara de Representantes gracias al nuevo mapa electoral.

Angie Nixon, legisladora estatal de 42 años y dirigente sindical, protagonizó la principal sorpresa al derrotar al exfuncionario de seguridad nacional Alex Vindman, conocido por declarar contra Trump durante su primer juicio político. Nixon, del ala progresista, recaudó menos de un millón de dólares, mientras que Vindman obtuvo más de 16 veces esa cantidad. Su victoria se suma a una serie de triunfos de progresistas en las primarias demócratas de este año, reflejando el descontento de las bases con la dirigencia tradicional.

Sin embargo, el triunfo de Nixon podría ser un arma de doble filo. En noviembre enfrentará a la republicana Ashley Moody, que no tuvo oposición significativa en las primarias y cuenta con más de 8 millones de dólares en fondos de campaña. Analistas citados en el material sugieren que Vindman habría tenido mayores posibilidades de competir contra Moody en las elecciones generales.

La elección demostró que el gasto electoral no garantiza la victoria en las primarias. Nixon recaudó unos 975.000 dólares y destinó apenas 60.000 a publicidad, frente a los 16,3 millones de Vindman y los 2,2 millones que gastó en anuncios. Compensó esa desventaja con una campaña basada en voluntarios, activismo sindical y redes sociales, imponiéndose incluso en Miami-Dade y Broward, condados clave para el electorado demócrata.

La victoria de Nixon remite a épocas en que los demócratas lograron movilizar a sectores progresistas y afroamericanos en Florida. El estado fue ganado dos veces por Barack Obama y en 2018 Andrew Gillum perdió por poco la gobernación. Nixon podría intentar reconstruir esas coaliciones, aunque enfrenta un escenario más adverso: llega con poco reconocimiento nacional, estructura limitada y escasos recursos, y su identificación con el socialismo democrático podría ser un punto central de la campaña republicana en un estado donde Trump mantiene una fuerte base.

El desafío para Nixon es que Florida ya no es el estado bisagra de décadas pasadas. Trump ganó allí por 13 puntos en 2024 y los republicanos dominan los cargos estatales. El nuevo mapa electoral impulsado por los republicanos podría ampliar su ventaja en la Cámara: de los actuales 20 diputados republicanos sobre 28, podrían pasar a controlar 24 distritos. Esta redistribución obliga a algunos legisladores demócratas a competir en circunscripciones más favorables a los republicanos, reduciendo los distritos competitivos.

Los demócratas necesitan recuperar tres bancas a nivel nacional para controlar la Cámara, por lo que cualquier avance republicano en Florida puede alterar una contienda que se anticipa ajustada. En la interna republicana, Byron Donalds, respaldado por Trump, ganó la nominación para gobernador y buscará suceder a Ron DeSantis, que no puede reelegirse. De imponerse en noviembre, se convertiría en el primer gobernador negro de Florida. Donalds cuenta con una importante ventaja financiera sobre el demócrata David Jolly, un excongresista republicano convertido en crítico de Trump.

Pero su triunfo interno dejó una señal de alerta: no alcanzó el 50% de los votos y tuvo un desempeño inferior al esperado en algunos condados rurales del norte, predominantemente blancos. Algunos republicanos temen que parte de esos votantes pueda mostrarse reticente a respaldar a un candidato negro o simplemente optar por no votar en noviembre.

La jornada también dejó derrotas para algunos republicanos en ejercicio. El representante Cory Mills perdió la primaria del séptimo distrito frente a Ryan Elijah, un expresentador de televisión local. Mills enfrentaba además una investigación del Comité de Ética de la Cámara por acusaciones de comportamiento amenazante y agresiones contra mujeres. Entre los demócratas, los moderados Jared Moskowitz y Debbie Wasserman Schultz lograron imponerse en sus distritos, manteniendo el equilibrio interno del partido.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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