Medio Ambiente

Johnny Depp compró una isla de 18 hectáreas en Bahamas y la convirtió en reserva privada

El actor adquirió Little Hall’s Pond Cay en 2004 por unos US$ 3.600.000, prohibió el turismo masivo y abastece el lugar con energía solar.

Redacción••3 min de lectura
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Johnny Depp compró una isla de 18 hectáreas en Bahamas y la convirtió en reserva privada

El actor Johnny Depp compró en 2004 la isla Little Hall’s Pond Cay, en Bahamas, y la transformó en una reserva privada de 18 hectáreas con energía solar. La propiedad, que rondó los US$ 3.600.000, quedó fuera del circuito turístico masivo y conserva sus arrecifes de coral y su vegetación autóctona.

La decisión nació durante el rodaje de Piratas del Caribe, la saga en la que interpretó a Jack Sparrow. El contacto con los mares caribeños lo llevó a buscar un refugio lejos de las grandes ciudades y del bullicio de los estudios cinematográficos.

En 2023, durante la promoción de la fragancia Sauvage de Dior, el actor explicó qué representa ese lugar para él. “Tienes que tener un santuario, un lugar seguro donde escapar de la escrutación y del interés de los demás, un lugar donde sentarse en la playa, leer, pintar, meditar o lo que sea. Eso representa la libertad para mí. Es la única libertad real”, sostuvo.

Desde la compra, el predio quedó bajo normas estrictas de preservación. No se concretaron proyectos comerciales ni turísticos de gran escala, y la normativa local respetó las restricciones que fijó el propio Depp. Así, la vegetación autóctona creció sin obstáculos durante dos décadas y los bosques locales siguen cobijando a distintas especies de la fauna regional.

El cuidado del entorno también alcanza al agua. Los arrecifes de coral bordean las costas de aguas transparentes y, según se desprende de la experiencia de la isla, los ecosistemas marinos continúan intactos y libres de la amenaza del turismo masivo. Un caso que dialoga con otras islas privadas con fines de conservación en el Caribe.

Para sostener el funcionamiento del lugar, Depp instaló un sistema 100% basado en energía solar. Los paneles capturan la luz del sol caribeño cada día y abastecen todas las necesidades energéticas sin quemar combustibles fósiles ni contaminar el aire.

El diseño interno sigue la misma lógica de austeridad. “Te limpia la mente. Lo que más me atrae es el estilo de vida más básico y simple. No tengo un estilo de vida decadente. Sí, todo se reduce a una verdadera simplicidad para mí. Cuando estás en la isla, no estás en un hotel caro. No parece el Four Seasons ni nada parecido. Debería parecerse a lo que es. Debe parecer una simple casa isleña. Nada grandioso, nada. Solo sencillez”, afirmó el actor.

El acceso, además, mantiene restricciones severas. Solo amigos íntimos y familiares cercanos llegan hasta las playas privadas. Nadie más pisa el territorio, que funciona como un santuario ecológico cerrado al público. En ese sentido, la iniciativa se suma a otras experiencias de tierras privadas convertidas en reservas naturales.

La isla también aparece como un refugio personal para una figura expuesta de forma permanente al acoso mediático. Depp atravesó un juicio de alto perfil con su exesposa y, en los últimos años, buscó reconstruir su carrera en Hollywood. Little Hall’s Pond Cay queda, en ese mapa, como el lugar donde el intérprete dice encontrar la única libertad real.

Por qué importa

El caso muestra cómo una compra privada puede funcionar como herramienta de conservación: 18 hectáreas de Bahamas quedaron fuera del desarrollo turístico y con un ecosistema marino intacto durante dos décadas.

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