Energía

La Argentina ante un mundo que demanda más energía: oportunidades y desafíos

El director de Aleph Energy analizó el crecimiento global de la demanda y el rol que el país puede jugar en el nuevo escenario energético.

Redacción3 min de lectura
La oportunidad energética que se abre para la Argentina en un mundo fragmentado

El mundo demanda cada vez más energía y, en ese contexto, la Argentina tiene una oportunidad histórica para consolidar sus proyectos de petróleo y gas, y convertirlos en desarrollos industriales de largo plazo. Así lo planteó Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy, durante un panel del Summit de Energía organizado por este medio.

Dreizzen explicó que todos los continentes aumentaron su consumo energético, pero destacó que América del Norte fue la región que más aceleró, impulsada principalmente por los data centers. En ese marco, el gas natural emerge como el combustible de mayor crecimiento, con una demanda que se expandió alrededor de un 6% anual en la última década.

El especialista subrayó que el petróleo sigue siendo la principal fuente de energía del mundo, seguido por el gas y el carbón. “El mundo quiere más energía y los países subdesarrollados tienen derecho a desarrollarse y quieren hacerlo”, sostuvo.

En ese sentido, remarcó que el 86% de la matriz energética mundial todavía se compone de combustibles fósiles. “Se habla mucho de la transición energética, pero los números muestran que no es tan fácil cambiar de sistema. Somos hombres ‘hidrocarburíferos’”, afirmó.

Otro fenómeno que destacó es la creciente electrificación del mundo. Mientras la demanda total de energía creció un 1,4% anual, la demanda eléctrica aumentó alrededor de un 3%, es decir, más del doble.

Parte de ese crecimiento está vinculado a la expansión de los data centers y la inteligencia artificial. En Estados Unidos, el 50% del aumento de la demanda eléctrica se explica por estos centros de datos, que atraviesan un verdadero boom en ese país.

Los principales polos de instalación de data centers se encuentran en Estados Unidos, Europa y China. En el último año, la demanda de electricidad para inteligencia artificial creció un 20% y ya representa el 2,5% de la demanda eléctrica mundial y el 6,5% de la de Estados Unidos.

Sin embargo, Dreizzen advirtió que este crecimiento también genera problemas. El fuerte aumento de la demanda eléctrica asociada a la IA podría impactar en las tarifas, en un contexto de preocupación por el empleo. Por eso, algunas empresas ya comenzaron a desarrollar sistemas de generación independientes para garantizar su suministro.

Otra tendencia global es la instalación de grandes baterías para gestionar los picos de demanda y compensar la intermitencia de las renovables. En la Argentina, por ejemplo, hay momentos de mayor consumo en verano e invierno, y las baterías se vuelven una herramienta clave para almacenar energía.

Dreizzen prefirió hablar de una electrificación más que de una transición energética. El mundo se vuelca cada vez más hacia la electricidad, pero ese proceso genera nuevas dependencias, ya que los minerales críticos se concentran en pocos países. “Nosotros tenemos la suerte de tener el triángulo del litio”, señaló.

También se refirió a la revolución del shale, que transformó el mapa energético global. Estados Unidos pasó de ser un gran importador a proveedor clave de Europa, mientras que Medio Oriente orientó sus exportaciones hacia Asia. Ese cambio rompió con la “globalización romántica”, basada en la eficiencia, y que se resquebrajó con la guerra en Ucrania y el conflicto en Medio Oriente.

“La energía es parte de una gran cadena de montaje, con América del Sur siendo un granero y ahora también con minería y, en el futuro, ¿por qué no energía?”, comentó.

Ante esta realidad, Dreizzen identificó seis grandes oportunidades para la Argentina: consolidarse como país petrolero a partir del shale y exportar petróleo y GNL; profundizar la integración energética con América Latina; utilizar la energía como motor del desarrollo económico; aprovechar el potencial minero en cobre y litio; y atraer inversiones vinculadas a la economía digital.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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