Política

La democracia en América Latina enfrenta su peor crisis en décadas

El avance de los extremos, la erosión institucional y el fin del multilateralismo dejan a la región sin contrapesos, según un análisis de académicos de cuatro países.

Redacción2 min de lectura
La democracia en América Latina enfrenta su peor crisis en décadas
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La democracia en América Latina atraviesa una crisis sin precedentes en las últimas décadas. El fin del sistema electoral en Nicaragua, la deriva autoritaria en El Salvador y la creciente injerencia de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump configuran un mapa político que oscila entre los extremismos de izquierda y los gobiernos de la "ola azul", alineados con Washington. Así lo advierte el Conversatorio Latinoamericano (CONLAT), una iniciativa que reúne a cuatro universidades de la región: el Colegio de México, la Universidad de los Andes (Colombia), el Instituto de Estudios Sociales y Políticos de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (IESP-UERJ) y la Universidad Torcuato Di Tella (Argentina).

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, enterró la democracia en su país al declarar: "Que se olviden, aquí no volverá a haber elecciones". La afirmación, realizada el 19 de julio durante el aniversario de la Revolución Sandinista, fue el corolario de un proceso de erosión institucional que ya había eliminado cualquier vestigio de oposición. En paralelo, el gobierno de Nayib Bukele en El Salvador se consolidó como uno de los principales aliados de Trump, girando hacia la extrema derecha y adoptando políticas de "hipersecuritización" que normalizan el estado de excepción como modo de gobierno ordinario.

El CONLAT, que celebró una reunión clave en México en noviembre de 2025, advierte que la "guerra contra las drogas" impulsada por Washington se intensificó bajo Trump. "La retórica del narcoterrorismo, la designación de organizaciones criminales como grupos terroristas y la amenaza de intervención militar directa reconfiguran la política de seguridad hemisférica", señala un documento del grupo. En ese contexto, Estados Unidos ya no exige comportamientos democráticos a sus aliados, según Sandra Borda, profesora de la Universidad de los Andes. "Hoy no es así, porque a Estados Unidos no le interesan más ni siquiera las formas democráticas", afirmó.

Colombia es otro foco de alerta. La posible elección del ultraderechista Abelardo De la Espriella podría profundizar la injerencia estadounidense. "Abelardo podría seguir los pasos de Bukele, pero en Colombia encontrará resistencias", sostuvo Borda. El escenario se agrava por la falta de organismos regionales efectivos: el fracaso de la Unasur, las divisiones en la CELAC y la pérdida de influencia de la OEA dejaron a cada país librado a su suerte.

Juan Negri, profesor de la Di Tella y miembro del CONLAT, señaló que "hace 10 o 15 años, las amenazas a la democracia venían de la izquierda, del chavismo. Hoy, la novedad es que la amenaza viene principalmente de la derecha". Y agregó: "El divisor de aguas de estos tiempos es que ya ni siquiera se exige la fachada democrática". La crisis del multilateralismo y la diplomacia basada en afinidades personales completan un panorama sombrío para la región.

Fuente: Lanacion.

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