Política

La jugada de Cristina Kirchner ante la ONU divide al peronismo y la reubica en la mesa de 2027

La presentación internacional por su inhabilitación electoral generó euforia en La Cámpora, fastidio en el axelismo y especulación en el peronismo federal, mientras Massa observa atento.

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La jugada de Cristina Kirchner ante la ONU divide al peronismo y la reubica en la mesa de 2027
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La decisión de Cristina Kirchner de llevar su caso a la ONU para debatir su inhabilitación electoral provocó reacciones dispares en el peronismo. Nadie sabe si la movida prosperará, pero todos los sectores asumen que la expresidenta podría volver a ubicarse, al menos, en la mesa de negociaciones de cara a 2027.

Entre los que recibieron la noticia con euforia están los integrantes de La Cámpora y los cristinistas puros del Instituto Patria, que no se resignan al languidecimiento político de su jefa. Temen que los nuevos referentes del PJ que emerjan en su reemplazo los releguen al final de la fila o directamente a la zona del destierro.

En una situación muy distinta quedaron quienes prefieren que Cristina Kirchner llegue disminuida al momento de la definición de las candidaturas para 2027. El comportamiento posterior al anuncio ofrece una pista: en la gobernación bonaerense se registró una reunión reservada “fuera de agenda”.

Axel Kicillof encabezó este miércoles un acto en Lomas de Zamora, junto al intendente local Federico Otermín y el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, y regresó inmediatamente a La Plata para encerrarse en su despacho con dirigentes de su máxima confianza, por ende no camporistas.

Para el axelismo, la jugada de Cristina cayó como una bomba de profundidad, porque la estrategia del gobernador consiste en instalarse como el candidato natural del peronismo, tomando como propio al electorado clásico del kirchnerismo. Paradójicamente, lo viene haciendo sin el concurso de la expresidenta.

En La Plata hicieron circular una primera impresión edulcorada: “Nos parece bien que lleven el tema a la ONU, porque la condena es una aberración jurídica y acá no hay más posibilidad de revisión”. Pero por lo bajo, un integrante de la mesa chica del gobernador deslizó: “Es parte de la campaña de los pibes”, en referencia a Máximo Kirchner y su insistencia en una eventual candidatura de su madre para 2027.

Kicillof no hablará públicamente al respecto. Tampoco asistirá el sábado a un encuentro convocado por el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela. “Está fastidiado con los cuestionamientos de La Cámpora y se pregunta para qué reunirse ahora, si no es año electoral”, describió un peronista bonaerense.

Un tercer grupo del peronismo —los que no son kirchneristas ni axelistas— no tomó a mal la avanzada jurídica internacional, porque tiende a bloquear el crecimiento de Kicillof como candidato único. “El gran perdedor de esto es Axel”, definió un referente del PJ federal.

En este espacio, aunque no incorporado formalmente, Sergio Massa —que había previsto la maniobra— sigue apostando a la unidad. Pero advierte que “si hay dos listas” —la axelista y la kirchnerista—, entonces puede haber “una tercera” en la PASO de 2027.

“Desde el punto de vista de ella, me pareció una decisión inteligente. Porque le permitirá amenazar con que si ella no puede ser candidata a presidente, entonces quedará su candidato a vice”, dijo un intendente del conurbano. Entre los alcaldes, ponderaron que Cristina Kirchner “hace política con lo que tiene a mano”, que es su encierro y “proscripción” electoral.

Al final del día, la mayoría de la dirigencia peronista coincidía en que Cristina había logrado el impacto deseado. “Es una política profesional, no se filtró lo que iba a hacer”, afirmó una fuente. Mientras tanto, la propia expresidenta deslizaba su “satisfacción” a dirigentes cercanos.

Fuente: Lanacion.

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