Opinión

La lucha contra la corrupción: un imperativo para la paz social y el progreso

La simulación, los indicios y la tolerancia cero, claves para erradicar la corrupción en Argentina.

Redacción3 min de lectura
El necesario rechazo a la corrupción

La corrupción sigue siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo de la Argentina. La simulación de actos jurídicos, un recurso habitual en estos casos, encubre operaciones ilícitas mediante contratos falsos o fechas alteradas. El Código Civil y Comercial de la Nación la define como un vicio que se configura cuando se oculta el carácter real de un acto o se utilizan personas interpuestas.

La ley distingue entre simulación lícita e ilícita, siendo esta última la que perjudica a terceros o defrauda la ley. El Estado, en sus distintos niveles, y el Ministerio Público pueden acreditar la simulación por cualquier medio de prueba, según el Código. La doctrina y la jurisprudencia consideran que las presunciones e indicios son la vía más eficaz para demostrarla, ya que exigir una confesión sería casi imposible.

Entre los indicios más comunes se encuentran la falta de ejecución material de un contrato, la estrecha relación entre las partes, la falta de capacidad económica o la sobrevaluación de bienes. Estos elementos, evaluados en conjunto, reflejan la insinceridad de los hechos frente al curso normal de las cosas. Un ejemplo reciente fue la compra de un inmueble por parte de un alto funcionario renunciado, adquirido poco después de ser comprado por los vendedores, sin una diferencia de precio apreciable y con un préstamo hipotecario sin intereses.

Otro caso llamativo es el de personas de escasos recursos que adquieren propiedades suntuosas sin ingresos justificados. En una investigación vinculada al tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), se descubrió que el inmueble era utilizado por él, con vehículos de lujo y reuniones de su círculo político y judicial. También se detectó el cambio del domicilio social de la AFA a un terreno baldío, mientras seguía funcionando en su sede histórica, una maniobra para aparentar un domicilio que no era efectivo.

La causa "Vialidad" es un hito en la lucha contra la corrupción. La acusación se basó en indicios graves, precisos y concordantes, que fueron probados en la sentencia condenatoria contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, ratificada por la Corte Suprema. Como señaló Aristóteles, no se puede exigir más precisión que la que la naturaleza de cada cosa consiente, y la convicción en materia judicial se basa en la sana crítica.

Mantener en sus cargos a funcionarios con sospechas de irregularidades, o fallar contra el sentido común, escandaliza a la sociedad. Los ataques a la sentencia de "Vialidad" y las maniobras para dilatar investigaciones generan impotencia. Solo habrá paz social y progreso económico cuando los ciudadanos, sin distinción política, expresen su intolerancia absoluta a la corrupción, y cuando la Justicia sea inmune a los juegos de poder.

El arzobispo de Buenos Aires recordó que la lucha contra la corrupción no debe ser partidaria: "No es cuestión de ser de tal o cual partido político o gobierno de turno; es cuestión de ser o no honestos y transparentes". El papa Francisco advirtió que "el corrupto no conoce la fraternidad ni la amistad, sino la complicidad", y que la corrupción desfigura la dignidad humana. Rechazar la corrupción es un deber ciudadano impostergable.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

Seguí leyendo sobre #corrupción

Ver todas →

Más en Opinión