Finanzas Personales

La morosidad alcanza a casi seis millones de personas y golpea más a adultos de 30 a 70 años

Un informe de LCG señala que el atraso en deudas se concentra en ese rango etario, con impacto en jubilados y hogares que financian alimentos con tarjetas.

Redacción3 min de lectura
Morosidad en alza: afirman que la situación es más compleja entre las personas que tienen entre 30 y 70 años

La morosidad ya afecta a casi seis millones de personas en la Argentina y no parece tener solución a la vista. El deterioro del poder adquisitivo salarial, la baja del empleo formal y las elevadas tasas de interés complican el panorama, con algunos segmentos más afectados que otros.

Un trabajo de la consultora LCG, basado en la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), muestra que el foco principal del problema está en los adultos de entre 30 y 70 años. Aunque los jóvenes tienen mayor presencia en plataformas digitales e inciden en la cantidad de operaciones, el grueso del problema estructural reside en esa franja etaria, donde el atraso se da sobre todo por la imposibilidad de sostener los gastos fijos del hogar.

Otras mediciones del sistema crediticio ratifican esta diferencia según la edad y el nivel de riesgo. Un relevamiento de Equifax indica que la Generación Silenciosa encabeza el índice de cumplimiento de pago con un 92,2%, mientras que los sectores más jóvenes registran la tasa más baja (68,8%).

Sin embargo, datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) detallan que la morosidad bancaria alcanza su pico en los tramos más jóvenes y desciende progresivamente con la edad: en los bancos cae por debajo del promedio a partir de los 40 años, mientras que en las billeteras virtuales recién baja del promedio general después de los 50 años.

Un estudio del Centro de Estudios para la Ciudad (CEC) resalta que en la franja intermedia (30 a 49 años) un 38,4% de los endeudados destina más de la mitad de sus ingresos mensuales al pago de deudas. A esto se suman las cifras de Provincia Microcréditos (basadas en datos del BCRA, la ANSES y la Encuesta Permanente de Hogares), que exponen el impacto extremo en los adultos mayores.

Un 44,6% de las personas en edad jubilatoria tiene deudas activas (más de cuatro millones de personas), con una morosidad que se triplicó al pasar del 4,1% al 11,4%, lo que empuja a más de 450.000 jubilados a la irregularidad por la urgencia de financiar bienes esenciales como alimentos y medicamentos.

Esta urgencia alteró los hábitos cotidianos de la población adulta. Ante la falta de acceso a refinanciaciones sostenibles, por los márgenes (spreads) elevados que aplican las entidades financieras para cubrir la irregularidad de sus carteras, las familias recurrieron de forma masiva a las tarjetas de crédito para diferir compras básicas. Entre 2023 y 2026, la proporción de hogares que financia la compra de alimentos en supermercados mediante este mecanismo saltó del 37% al 44%.

A nivel general, la Central de Deudores del BCRA muestra que un 28% de las personas físicas endeudadas se ubican en las categorías 3 a 5 de irregularidad. El 24,7% de los préstamos registra atrasos, mientras que la mora total sobre los montos prestados se ubica en el 18%.

Esa cifra desciende al 15,3% si se analiza únicamente la banca tradicional, lo que evidencia que el incumplimiento golpea con mayor fuerza a los créditos de bajo volumen colocados por entidades no bancarias y fintech, donde la mora roza el 20% en montos menores a los $50.000.

Con la mira puesta en resolver la situación de los adultos y adultos mayores, LCG indica que una medida positiva sería que el BCRA agilice el retorno a la categoría normal sin exigir porcentajes previos de pago, además de eliminar el arrastre automático de las calificaciones negativas hacia otras entidades del sistema.

Fuente: Clarín

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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