Política

La polarización política, el motor que sostiene a Milei y al peronismo

El miedo al regreso del kirchnerismo justifica las decisiones del oficialismo, mientras el peronismo se refugia en su piso electoral y evita renovarse.

Redacción1 min de lectura
La polarización política, el motor que sostiene a Milei y al peronismo
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La polarización política sigue siendo el principal activo de los partidos argentinos. El miedo a un regreso del kirchnerismo, el llamado “riesgo kuka”, es el fantasma que el oficialismo agita para que sus votantes justifiquen, toleren o se resignen a las decisiones de Javier Milei y su gobierno, incluso aquellas que les indignan. Del otro lado, el peronismo se ampara en un piso electoral histórico del 40% para permitirse internas y errores que le han costado caro al país.

La dificultad del peronismo kirchnerista para renovarse es evidente. Muchos dirigentes no kirchneristas temen desprenderse de la estructura del kirchnerismo y construir una alternativa sin el peso del pasado. Así, el justicialismo apuesta más a los errores de Milei que a una propuesta superadora. La salida de Manuel Adorni del Gobierno fue motivo de lamento, porque el hostigamiento de la oposición buscaba darle motivos al Presidente para sostenerlo.

Las últimas elecciones legislativas mostraron que el clivaje entre peronismo y no peronismo sigue organizando la política argentina, según los mapas electorales del sociólogo Luis Costa. Ningún trasvasamiento de votantes peronistas hacia otras fuerzas se ha consolidado en el tiempo.

Cristina Kirchner y La Cámpora siguen condicionando al peronismo desde el departamento de San José 1111, anteponiendo la situación judicial de la expresidenta a cualquier reconstrucción partidaria. Su imagen positiva se recuperó parcialmente, pero el rechazo sigue siendo del 60%.

Mientras tanto, Axel Kicillof intenta armar una alternativa con cautela, pero sin una narrativa clara. Su reciente paso por Nueva York dejó en evidencia el temor a ser visto como hereje por el cristicamporismo. Los enviados del gobernador se limitaron a decir que no son “defaulteadores, devaluadores seriales ni antiempresas”, sin ofrecer detalles sobre qué cambiarían del modelo de Milei.

Máximo Kirchner también recorre el país con dos ejes: la defensa de la inocencia de su madre y el rechazo al endeudamiento. Pero no presenta propuestas concretas para mejorar la vida de los descontentos con el mileísmo.

Fuente: Lanacion.

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