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LIV Golf se declara en bancarrota y revela deudas millonarias con sus estrellas

El circuito financiado por Arabia Saudita acumula deudas con Jon Rahm, Bryson DeChambeau y otros, pero confía en relanzarse en 2027.

Redacción2 min de lectura
LIV Golf asume su descalabro económico: cuánto les debe a los golfistas contratados y a otros acreedores

El circuito LIV Golf Series se declaró en bancarrota tras meses de informes adversos y la decisión del Fondo de Inversión Pública (PIF) de Arabia Saudita de retirar su financiamiento. La liga, que invirtió 5.300 millones de dólares en cuatro temporadas, no logró generar retornos genuinos y ahora enfrenta deudas con varias de sus figuras más destacadas.

Entre los acreedores figuran Jon Rahm, a quien se le adeudan 7,4 millones de dólares; Bryson DeChambeau, con 5,7 millones; y Dustin Johnson, con 5,4 millones. También se menciona a Brooks Koepka, que dejó el circuito hace diez meses y espera cobrar unos 1,68 millones.

La quiebra se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, en Nueva Jersey, lo que permite una reestructuración. En ese marco, la división de crédito de la firma BC Partners, liderada por Ted Goldthorpe, se convirtió en el nuevo inversor principal con una financiación de 300 millones de dólares.

“Este proceso nos brinda la estructura y el tiempo necesarios para concretar una transacción histórica y comenzar el siguiente capítulo de LIV Golf”, declaró el CEO, Scott O’Neil, en un comunicado. “Estamos entusiasmados con lo que nos depara el futuro, aunque aún queda mucho por lograr en los próximos meses”, agregó.

Según un informe del sitio especializado Golf.com, el circuito debe más de un millón de dólares a al menos 24 partes. Entre los acreedores se encuentran también el youtuber Rick Shiels, con 1,4 millones, y el estado de Luisiana. Además, el PIF otorgará un préstamo de 49,6 millones de dólares para ayudar a la compañía durante el proceso de bancarrota.

La debacle del LIV comenzó cuando el PIF anunció que solo financiaría hasta la temporada 2026, pero luego canceló torneos en Nueva Orleans y Michigan. La renuncia de Yasir Al-Rumayyan, gobernador del PIF, precipitó los acontecimientos.

Mientras tanto, el PGA Tour, que alguna vez vio al LIV como una amenaza, celebra su victoria. Rory McIlroy, férreo defensor del circuito tradicional, quedó como uno de los grandes ganadores de la pulseada.

El futuro del LIV es incierto, pero la “versión 2.0” ya tiene un bosquejo: una liga propiedad de los jugadores, con 75 participantes, 72 hoyos y un corte clasificatorio. O’Neil tiene unos cinco meses para concretar la transacción y salir de la bancarrota a principios de 2027, aunque el horizonte no parece prometedor.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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