Los desafíos de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete
El exministro del Interior asume con el objetivo de fortalecer su relación con Karina Milei y sortear las tensiones internas en LLA, de cara a la estratégica elección bonaerense de 2027.


La designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete de Javier Milei abre una serie de interrogantes sobre el nuevo esquema de poder. El exministro del Interior deberá demostrar su capacidad de gestión en un cargo que, según analistas, podría tener limitaciones impuestas por el entorno presidencial. La movida se da en un contexto donde la elección de gobernador en la provincia de Buenos Aires en 2027 aparece como el principal objetivo político.
Una de las primeras incógnitas es cuánto poder real tendrá Santilli. Cuando asumió en Interior, el Presidente y su hermana, Karina Milei, redujeron las vacantes a ocupar. Ahora, en la Jefatura, ya le impusieron a su segundo: Ignacio Devitt, un cuadro de tercera línea de Pro que llegó a La Libertad Avanza de la mano de Manuel Adorni. Devitt funcionará como un delegado de Karina en el equipo de Santilli. Además, el flamante secretario de Interior, Gustavo Coria, deberá lidiar con las limitaciones que impone Devitt, en un esquema marcado por el verticalismo de los Milei, que detestan la autonomía de sus subordinados.
Otro desafío para Santilli será reforzar su relación con Karina Milei y, sobre todo, con los Menem: Eduardo “Lule” y su primo, Martín. Ellos esperan de Santilli algo que no está en condiciones de dar: la cabeza de Santiago Caputo, el asesor conocido como el “Mago del Kremlin”. La designación de Santilli expresa el deseo del Presidente de no desprenderse de Caputo, aun pagando el costo de la guerra fría entre facciones. Caputo, por su parte, celebra que Santilli no husmeará en sus dominios porque es fóbico al conflicto.
La concordia entre Santilli y Caputo está garantizada por viejas relaciones. El “Colo” contrató durante años a Rodrigo Lugones, líder de la consultora Move donde trabaja también Caputo. Los aproximó la mano derecha de Santilli, Bruno Screnci, antiguo compañero de colegio de Lugones, quien hoy mueve hilos oficiales desde Madrid.
Sin embargo, el verdadero problema de Santilli no es Caputo sino el diputado Sebastián Pareja, delegado de Karina Milei en la conducción de LLA en la provincia de Buenos Aires. Pareja también aspira a ser candidato a gobernador. La tensión con Pareja conduce a un desafío delicado: conquistar para el oficialismo la gobernación que hoy ejerce Axel Kicillof. En este terreno, ya se verificó que a Santilli le retacean el diseño de la estrategia política. Como la elección se gana por simple pluralidad de votos, sin ballotage, él necesita la unificación de todo el espacio no peronista. Pero Milei dificulta esa estrategia: apenas anunció la promoción de Santilli, declaró que Mauricio Macri, cuando reestructuró la deuda en pesos, estafó a los argentinos. Macri está en condiciones de postular una fórmula alternativa en Buenos Aires, no para que Pro gane, sino para que LLA pierda.
La elección bonaerense plantea otro reto: si se celebra de manera independiente respecto de la presidencial, el impacto del resultado sobre la economía puede ser determinante. ¿Cómo reaccionarían los mercados ante el eventual triunfo de un candidato kirchnerista? ¿Y si se impone el elegido de Milei? La llave del calendario pertenece al peronismo bonaerense. Los intendentes sueñan con adelantar los comicios provinciales, pero estarían dispuestos a plegarse a la campaña nacional a cambio de que se elimine la cláusula que limita a dos mandatos la reelección de los jefes municipales.
La gran dificultad para suprimir esa limitación es la resistencia de Sergio Massa. Quienes lo conocen mencionan una razón inverosímil: los principios. Pero hay otras: odia a los intendentes y pretende bloquear una nueva candidatura de Julio Zamora, su verdugo en Tigre. Sin embargo, Massa declinaría esta reticencia si el candidato a presidente fuera él mismo. A Kicillof le convendría lo mismo. No olvidar el hilo del problema: una elección bonaerense adelantada podría ser peligrosa para el gobierno nacional, ya que una eventual derrota enloquecería a los mercados.
Es un enigma si Massa está en condiciones de presentarse otra vez. Su imagen sigue siendo mala: según la última encuesta de Hugo Haime, presenta 60,7% de desprestigio contra 32,8% de prestigio. Por otra parte, no hay escándalo que no lo salpique: desde los movimientos de dólares de Javier Faroni con la AFA, hasta las opacas intervenciones en las operaciones financieras.
Fuente: Lanacion.
Más en Política

La trastienda de la cadena nacional: Milei ensayó con Caputo y buscó un tono 'sanguinario'
Hace 19 h

Milei acusó a Cristina Kirchner de haber robado 10.000 millones de dólares con el Banco Central
Hace 19 h

Milei enviará al Congreso la reforma del Banco Central y un plan de "shutdown" fiscal
Hace 19 h
Más leídas
7 días- 1
"Hello Adele" llega al Teatro Ópera: un tributo a la diva británica en Buenos Aires
Espectáculos · 22 jul
- 2
“Hello Adele” Live in Vegas llega a la Avenida Corrientes con Stephanie Lii
Espectáculos · 23 jul
- 3
Ceuta: Desborde migratorio y pedido de emergencia nacional ante arribos masivos
Inmigración · Ayer 18:26
- 4
Tecnofields 2026: La Rural, epicentro de tecnología, gaming e innovación
Tecnología · 27 jul
- 5
Cartas de lectores: patriotismo, despedida y racismo en el debate argentino
Opinión · 24 jul






