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Mamdani apuesta a la tecnología cuántica en Nueva York y negocia una participación del 15%

El alcalde de Nueva York anunció un acuerdo con la Universidad de Nueva York para que la ciudad reciba parte de los ingresos por propiedad intelectual de un nuevo laboratorio cuántico.

Redacción••3 min de lectura
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Mamdani apuesta a la tecnología cuántica en Nueva York y negocia una participación del 15%

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció un acuerdo con la Universidad de Nueva York (NYU) para que la ciudad reciba una parte de los beneficios económicos que genere un nuevo laboratorio de tecnología cuántica. La iniciativa contempla una inversión pública de US$29,2 millones y establece que el municipio obtendrá el 15% de determinados ingresos derivados de la propiedad intelectual desarrollada en el centro.

El convenio fue anunciado por la Corporación de Desarrollo Económico de la Ciudad de Nueva York (Nycedc) y también prevé tres puestos municipales en el Consejo Asesor Ejecutivo de la instalación. El porcentaje se aplica a ingresos contemplados en el acuerdo, que pueden incluir regalías, licencias y otros pagos vinculados con la propiedad intelectual que cumpla las condiciones establecidas.

En un mensaje publicado en X el 15 de octubre, Mamdani afirmó: "La tecnología cuántica está a punto de convertirse en una industria de varios billones de dólares en los próximos años. Creemos que los neoyorquinos deberían compartir esas ganancias". Luego explicó: "Por eso negociamos que los neoyorquinos tengan puestos en el consejo y una participación del 15% en la propiedad intelectual que surja de la instalación de fabricación cuántica de NYU".

El gobierno municipal destinará US$29,2 millones a la creación del Quantum Fabrication Facility (QFab), un laboratorio que funcionará en Manhattan. La inversión total prevista asciende a US$284 millones: la ciudad aportará US$29,2 millones y NYU contribuirá con los US$255 millones restantes, entre inversión de capital y gastos operativos durante diez años.

La instalación estará ubicada en el edificio de NYU situado en 770 Broadway y contará con 23.000 pies cuadrados (unos 2137 metros cuadrados) de espacio para fabricación, pruebas y desarrollo de componentes. Su apertura está prevista para comienzos de 2030, según el anuncio de Mamdani.

QFab estará orientado a investigadores, profesores, estudiantes, empresas emergentes y compañías que necesiten equipos especializados para desarrollar y probar dispositivos cuánticos. El proyecto también prevé facilitar el acceso a esas instalaciones para estudiantes de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), con el objetivo de ampliar las oportunidades de formación y empleo en el sector. La iniciativa busca reducir el elevado costo de los equipos de fabricación y prueba, que puede impedir que las empresas emergentes accedan a la infraestructura necesaria para crear prototipos.

La apuesta de Mamdani se apoya en las proyecciones de crecimiento de una industria que todavía se encuentra en desarrollo. Según el anuncio de la Nycedc, la tecnología cuántica podría generar hasta US$2,7 billones en valor económico global para 2035. La computación cuántica utiliza principios de la física cuántica para abordar determinados problemas que resultan difíciles de resolver con computadoras convencionales. Otras aplicaciones potenciales incluyen sensores de alta precisión, comunicaciones más seguras y avances en el diseño de materiales y medicamentos.

Uno de los desafíos técnicos del sector es controlar los errores que se producen durante los cálculos. En un avance anunciado en 2025, Google Quantum AI presentó una técnica para mejorar la preparación de los llamados estados mágicos, recursos necesarios para ejecutar ciertos algoritmos cuánticos avanzados. Según explicó la compañía en su blog oficial de investigación, el método redujo aproximadamente 40 veces los errores en ese proceso y alcanzó una fidelidad del 99,99% para los estados T. La técnica todavía debe demostrar su viabilidad a mayor escala.

Según el aviso oficial, el convenio de QFab forma parte de una estrategia para que la inversión pública en sectores emergentes genere beneficios que regresen a la comunidad. En lugar de limitarse a financiar infraestructura de investigación, Nueva York negoció una participación en determinados ingresos futuros y tres puestos en el consejo asesor del centro.

Por qué importa

El acuerdo instala un modelo poco habitual: que el dinero público invertido en investigación deje una porción de las ganancias futuras en manos de la ciudad. Si funciona, puede convertirse en referencia para otros gobiernos que financian sectores tecnológicos emergentes.

Qué sigue

La construcción del QFab en 770 Broadway y su apertura prevista para comienzos de 2030. Habrá que ver cómo se instrumenta la participación del 15% y si el modelo se replica en otros proyectos de la ciudad.

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