Seguridad Nacional

Mar del Plata: la crisis de seguridad que rodea al Coloquio de IDEA y la sombra del regreso de Montenegro

Patricia Bullrich habló de un "desembarco" de fuerzas federales y crece la chance de que Guillermo Montenegro retome la intendencia que dejó con licencia

Redacción••3 min de lectura
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Del cambio de intendente a la “crisis de seguridad”: la otra Mar del Plata que rodea al Coloquio de IDEA

Mar del Plata vivió tres días de debates empresarios en el Sheraton por el Coloquio de IDEA, pero afuera del hotel la preocupación era otra. La ciudad atraviesa una crisis de seguridad que ya modificó rutinas, negocios y la propia agenda política. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, lo dijo sin vueltas: "Mar del Plata está en una crisis de seguridad muy fuerte. Los ciudadanos están indefensos".

Los números respaldan esa descripción. Según informes oficiales del Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito (CeMAED), en el primer semestre hubo 25 homicidios dolosos, frente a 17 en igual período de 2025, un aumento cercano al 47%. En el segundo trimestre se registraron además 239 denuncias por robos y hurtos a comercios, 31% más que en los tres meses anteriores.

La violencia golpeó a los vecinos durante todo el año. En agosto, tres asesinatos en menos de 24 horas derivaron en protestas y cacerolazos. En septiembre volvió a cambiar la conducción de la Policía Departamental: fue el cuarto jefe en dos años. En las últimas semanas se contabilizaron cinco homicidios en un mes, tres entraderas denunciadas en menos de 72 horas en la zona sur y vecinos golpeados dentro de sus casas.

El impacto llegó también al sector privado. Un empresario local contó que decidió cerrar antes su laboratorio, algo que nunca había contemplado. Nunca lo asaltaron: los instrumentos son específicos y el establecimiento maneja poco efectivo. El problema era la salida de noche de sus empleados. "Uno va viendo el deterioro, el aumento de la inseguridad, el temor de los vecinos", explicó. "Por la seguridad personal de la gente que trabaja decidimos cerrar más temprano".

La reacción del poder económico fue inusual. Más de 30 cámaras empresarias, sindicatos y colegios profesionales reclamaron respuestas y cuestionaron el "silencio de gran parte de la dirigencia política". El documento llevaba las firmas de Florencio Aldrey Iglesias, Marcos Cabrales, Claudia Álvarez Argüelles, Antonio Solimeno, Patricio Gerbi, Blas Taladrid, Luis Terry Artusa y Carlos Rottemberg. No pedían solo seguridad: hablaban de transparencia y reglas claras. Y lanzaron una pregunta incómoda: "¿Quién gobierna hoy Mar del Plata?".

La duda tiene fundamento. Guillermo Montenegro fue reelegido intendente en 2023, pero pidió licencia para asumir como senador bonaerense por la Quinta Sección. No renunció. Agustín Neme quedó al frente del municipio y buscó imprimirle una conducción propia, sobre cuentas complicadas: los últimos tres ejercicios de la gestión de Montenegro terminaron con déficit. Solo en 2025, el rojo financiero consolidado alcanzó los $16.268 millones. El primer presupuesto de Neme, por casi $522.000 millones, se aprobó después de cuatro prórrogas.

La inseguridad enredó esa transición. El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, acusó a Montenegro de haber dejado "el municipio en banda" y lanzó una frase que se pareció demasiado a la pregunta de los empresarios: "No hay gobierno en Mar del Plata".

Bullrich sumó otra pieza durante el Coloquio. Contó que habló del tema con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y dio por hecho un "desembarco" de fuerzas federales en la ciudad de cara al verano. No quiso formalizar el anuncio: "No lo quiero anunciar yo porque no me corresponde", dijo.

La definición coincidió con movimientos menos visibles. En las últimas semanas ganó fuerza la posibilidad de que Montenegro vuelva a hacerse cargo personalmente del municipio. Hay quienes consideran que su regreso podría ser inminente. La inseguridad aceleró esas conversaciones, en las que aparece también un fuerte acompañamiento del Gobierno nacional.

El verano pone un plazo concreto. Mar del Plata está a pocos meses de multiplicar su población, su actividad económica y su exposición nacional. Llegar a la temporada con una sucesión de hechos violentos y una discusión abierta sobre quién ejerce el poder tiene otro costo.

Y mientras todos hablan de él, Montenegro no habla. No confirma que vaya a regresar ni lo descarta. Tampoco necesita recuperar un cargo que haya abandonado: se fue al Senado con licencia y conserva la posibilidad de volver a ejercer la intendencia. Neme intenta afirmar su autoridad. Los empresarios preguntaron quién gobierna. La Provincia dijo que no gobierna nadie. Bullrich anticipó la llegada de fuerzas federales. Montenegro guarda silencio.

Por qué importa

La crisis de seguridad en Mar del Plata expone una disputa abierta por el poder municipal entre Montenegro y Neme, con la Provincia y la Nación metidas de lleno. El desenlace definirá quién conduce la ciudad antes de una temporada de verano clave.

Qué sigue

Hay que seguir el posible regreso de Montenegro a la intendencia, la formalización del envío de fuerzas federales y la llegada del verano, cuando la ciudad multiplica su población y su exposición. El silencio del senador bonaerense es la variable a monitorear.

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