Realeza

Máxima Zorreguieta recicló un vestido bordó en una cena de gala en Países Bajos

La reina consorte neerlandesa reutilizó un diseño de Claes Iversen y le dio vuelta el cinturón para llevar la hebilla plateada a la espalda.

Redacción••2 min de lectura
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Máxima Zorreguieta recicló un vestido bordó en una cena de gala en Países Bajos

La reina consorte de los Países Bajos, Máxima Zorreguieta, volvió a apostar por el reciclaje de vestuario en un evento oficial. El martes 27 de octubre, en el Palacio de Noordeinde de La Haya, ofició junto al rey Guillermo Alejandro y la princesa de Orange una cena para los miembros del Consejo de Estado, y eligió un vestido bordó de un solo hombro que ya había usado en otras ocasiones.

La pieza es un diseño del modisto danés Claes Iversen, con manga larga y caída suave. El cambio respecto de sus apariciones anteriores fue mínimo pero visible: dio vuelta el cinturón ancho confeccionado para el vestido para que la hebilla plateada quedara en la espalda y no al frente.

El gesto se inscribe en una costumbre que la monarca argentina sostiene desde hace años. Lejos de la idea de que la realeza no repite prendas, Máxima reutiliza piezas de su guardarropa y sus hijas también han recurrido a él. La práctica se volvió parte de su identidad pública y un tema recurrente en la cobertura de sus apariciones.

Para completar el look, la reina sumó un chal, un clutch colorido, un brazalete y aretes de brillantes. Sobre el hombro llevó un prendedor de rubíes que integra el set de la corona conocido como “pavo real” o “cola de pavo”, que también incluye collar, aretes y brazaletes.

Esa joya tiene historia propia: fue confeccionada en 1871 por Johann Eduard Schurmann & Co. para la reina Guillermina. Pasó de generación en generación hasta llegar a la actual reina consorte y a su heredera. El cabello suelto con ondas en las puntas y un maquillaje natural terminaron de darle un aire menos rígido al conjunto.

La cena para los miembros del Consejo de Estado se realiza en el Palacio de La Haya cada dos años. La edición anterior había sido el 18 de septiembre de 2024, con la presencia de los reyes y su primogénita. En aquella oportunidad, Zorreguieta había elegido un vestido strapless celeste con encaje floral y volados de Valentino, que ya había usado en 2021 durante una visita de Estado a Alemania.

En ese entonces complementó el vestido con una de las piezas más cotizadas de su joyero: un collar estilo art déco con aguamarinas que perteneció a la reina Juliana, abuela materna del rey. El colgante y el brazalete haciendo juego fueron confeccionados a pedido por el joyero holandés Burnier en 1927, como regalo para la entonces princesa por sus 18 años.

La reutilización de vestuario no es un detalle aislado en la agenda de la realeza europea, donde la sostenibilidad y el gasto en indumentaria quedaron bajo la lupa. En ese marco, cada aparición de Máxima con una prenda repetida se lee como una señal de estilo y también como un mensaje sobre el uso de los recursos.

Por qué importa

La reina consorte neerlandesa convirtió el reciclaje de vestuario en una marca de estilo dentro de una realeza cada vez más observada por sus gastos. Su elección refuerza un mensaje de sostenibilidad en eventos oficiales.

Qué sigue

La cena del Consejo de Estado vuelve a realizarse en 2028, según la periodicidad bianual del evento. Hasta entonces, cada aparición pública de Máxima seguirá siendo leída como una señal de su guardarropa reutilizado.

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