Arquitectura

Una casa prefabricada en Países Bajos cambia su distribución según la hora del día

El estudio holandés Orange Architects diseñó una vivienda de vacaciones con paneles móviles que transforman los ambientes sin sumar metros cuadrados

Redacción••2 min de lectura
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La casa prefabricada cambia su distribución según la hora del día

Una casa prefabricada de madera ubicada en la isla de Texel, en los Países Bajos, cambia su distribución según la hora del día. El diseño estuvo a cargo del estudio holandés Orange Architects, que partió de una premisa poco habitual: que el uso define las formas y no al revés. Así, casi ningún ambiente tiene una única función.

El mecanismo central son los paneles móviles, que permiten abrir, cerrar y transformar los espacios. Durante el día predominan los ambientes amplios e integrados; por la noche aparecen sectores privados como el dormitorio y el baño. El objetivo declarado es aprovechar cada metro cuadrado, reducir el desperdicio y mantener una conexión permanente con el entorno natural.

La casa está enclavada en un bosque y cuenta con grandes ventanales que buscan vincular el interior con el exterior. Los techos tienen tragaluces que permiten dormir mirando las estrellas. En lugar de construir habitaciones separadas por paredes, los diseñadores incorporaron espacios prefabricados y multifuncionales que se dividen y se transforman con los paneles.

El planteo diurno integra una biblioteca, una mesa de comedor, una cocina y una sala de estar. Por la noche, los paneles de madera ubicados en el pasillo interior giran 90 grados y separan los ambientes: la cama se convierte en un dormitorio de tamaño completo, mientras que la ducha oculta y el lavabo se transforman en un baño en suite.

“A medida que el interior se transforma, la casa se adapta: las láminas móviles en el patio exterior se pueden modificar para esos días ventosos, mientras que el lugar ofrece una sombra refrescante incluso cuando hace demasiado sol”, sostienen desde Orange Architects.

La lógica del proyecto se apoya en un comportamiento que los arquitectos observaron en las casas de vacaciones: durante el día las personas tienden a pasar más tiempo juntas en las áreas comunes y solo usan los espacios privados por la noche. Para maximizar la superficie, idearon habitaciones capaces de ofrecer al menos dos funciones cada una.

“Por un concepto basado en la división de los espacios en función de la utilización que se le da a ellos, y no tanto en la existencia de elementos físicos como las paredes. Esto aporta más aire y luminosidad a los ambientes”, explican desde el estudio.

La apuesta por la sostenibilidad también alcanza al proceso de construcción. Las paredes y el techo fueron prefabricados en el taller del contratista antes de ser transportados a la isla, lo que reduce el desperdicio de materiales. Entre las propuestas ecosustentables se destacan los paneles solares en la azotea y un sistema de drenaje de agua de lluvia para riego.

El diseño compacto y la distribución fluida buscan que los ocupantes se distiendan en todo momento. La vivienda, según sus creadores, también inspira al juego y a la exploración, con una arquitectura que se reconfigura a lo largo de la jornada.

Por qué importa

El proyecto muestra cómo el diseño flexible y la prefabricación pueden optimizar metros cuadrados y reducir desperdicio, una referencia para el mercado de viviendas compactas y de vacaciones.

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