Historia

El asesinato de Johan de Witt: la turba que mató y devoró al primer ministro neerlandés en 1672

El Gran Pensionario de Holanda fue linchado en La Haya durante el Año Desastroso, cuando Francia e Inglaterra arrasaban el país y el hambre desató la furia popular.

Redacción••3 min de lectura
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El asesinato de Johan de Witt: la turba que mató y devoró al primer ministro neerlandés en 1672

El 20 de agosto de 1672, una turba enfurecida asaltó la prisión de Gevangenpoort, en La Haya, y asesinó a Johan de Witt, Gran Pensionario de Holanda, junto a su hermano Cornelis. Los cuerpos fueron colgados y descuartizados, y según los registros de la época algunas partes se vendieron como recuerdos e incluso se comieron.

El hecho ocurrió en el marco del llamado Año Desastroso, cuando Inglaterra, Francia y los obispados de Münster y Colonia atacaron por tierra y mar a las Provincias Unidas de los Países Bajos. La guerra provocó escasez, aumentos de precios y hambre entre la población.

De Witt había llegado al cargo en 1653, con apenas 28 años, y se convirtió en el funcionario de mayor rango de la República. Adinerado y con contactos en la burguesía, impulsó el comercio exterior y fortaleció las arcas estatales durante los primeros años de su gestión.

Su poder se apoyaba en el Partido de los Estados, que buscaba sostener la influencia de los regentes provinciales y frenar a la Casa de Orange. En ese contexto, la República atravesaba el Primer Período sin Estatúderes, una situación que los orangistas rechazaban.

La consolidación naval y comercial neerlandesa había convertido al país en una amenaza para las potencias europeas. Luis XIV de Francia y Carlos II de Inglaterra lideraron la ofensiva que en 1672 puso a la República contra las cuerdas.

La población, empobrecida, reclamaba que Guillermo III de Orange asumiera el mando político y militar. De Witt quedó señalado como responsable de las desgracias. "El pueblo estaba irracional, el gobierno impotente y el país sin salvación", escribió el propio político ese año, según recoge el archivo nacional neerlandés.

En julio, Guillermo III fue nombrado estatúder de Holanda y Zelanda. Días después, el 24 de julio, Cornelis de Witt fue arrestado y acusado de planear un atentado contra el príncipe. El 4 de agosto Johan renunció como Gran Pensionario y el 20 de agosto el tribunal condenó a su hermano al exilio sin dar explicaciones.

Johan fue a visitarlo a la prisión de Gevangenpoort sin advertir que La Haya era uno de los focos de disturbio más activos. Mientras los hermanos estaban en la celda, una multitud se concentró en la puerta. Los milicianos encargados del orden se plegaron a la turba y los sacaron a la fuerza.

Los cuerpos sin vida fueron colgados de la horca del Groene Zoodje, el cadalso de la Corte de Holanda en la plaza principal, y descuartizados. Los testimonios de la época indican que los restos se vendieron en el mercado como souvenir y que algunos manifestantes llegaron a ingerirlos.

El episodio marcó el final del poder republicano de los regentes y consolidó el ascenso de la Casa de Orange. La historia de cómo una crisis económica y militar puede derivar en violencia extrema contra la dirigencia vuelve a aparecer en distintos momentos de la historia europea, como en el caso de la llegada de Leif Erikson a América y los relatos que se construyeron siglos después.

Por qué importa

El caso muestra cómo una crisis económica y militar puede derivar en violencia extrema contra la dirigencia política. El linchamiento de De Witt marcó el fin del poder republicano de los regentes y consolidó el ascenso de la Casa de Orange en los Países Bajos.

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