Clima

Mendoza espera un año húmedo: habrá 30% más de agua por el deshielo

Tras más de una década de crisis hídrica, Irrigación prevé un alivio para riego y consumo, pero alerta por crecidas del "Super Niño".

Redacción••2 min de lectura
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“Este año va a sobrar agua”: preocupa a una provincia cordillerana la llegada del “Super Niño” y el manejo de ese recurso

Mendoza atraviesa hace más de una década una crisis hídrica, pero este invierno las nevadas récord cambiaron el panorama. Según el último informe del Departamento General de Irrigación (DGI) sobre el Pronóstico de Escurrimientos 2026-2027, la provincia cordillerana tendrá 30% más de caudal que el promedio histórico y el doble de agua que el año pasado en sus principales cauces.

El dato central surge del deshielo: para la cuenca del río Mendoza se estima un derrame de 1.780 hectómetros cúbicos (hm³), lo que la ubica en la categoría de "año hidrológico húmedo", como ocurrió en 2023. En la temporada 2025-2026, en cambio, el pronóstico inicial era de 845 hm³ y el volumen final apenas llegó a 797 hm³, uno de los años más negativos de la serie.

El alivio alcanza también a otras cuencas. Para el río Tunuyán, en el Valle de Uco, la estimación llega al 15% por encima de la media, mientras que el río Atuel experimentaría un 10% adicional. Con ese volumen, según el organismo, se podrían cubrir los distintos usos del oasis y llegar a la próxima temporada con el embalse Potrerillos colmado.

"Este año va a sobrar agua, pero hay que ser eficientes, porque no se va a repetir durante muchos años", explicó el titular de Irrigación, Sergio Marinelli, acompañado por el intendente de la capital mendocina, Ulpiano Suárez. El funcionario remarcó la necesidad de sostener un uso responsable del recurso como si escaseara.

La contracara del excedente es el riesgo de crecidas. Para esta primavera-verano se espera el fenómeno conocido como "Super Niño", con mayor cantidad de agua circulando por cauces y canales durante más tiempo. Por eso las autoridades insisten en el mantenimiento y la limpieza permanente de los canales, además de las tareas sobre los diques de contención.

Suárez aseguró que se potencian las tareas de mantenimiento no solo en las colectoras, sino también sobre el arbolado público, y pidió a los mendocinos hacer un uso responsable del agua. La cultura hídrica aparece como un eje central: los pronósticos climáticos para las próximas décadas son poco alentadores, con una reducción cercana al 20% en la disponibilidad para 2050.

El pronóstico de caudales es elaborado por técnicos del DGI a través de la Dirección de Gestión Hídrica y funciona como herramienta clave para el plan de manejo de los embalses, que abastece riego, energía y consumo. Para relevar los datos, Irrigación cuenta con una red de nueve estaciones automatizadas remotas distribuidas en el territorio provincial, el Sistema de Información Hidronivometeorológica (SIH), y realiza dos campañas anuales a alta montaña.

Por qué importa

El excedente hídrico da aire a la producción y al consumo de Mendoza después de años de sequía, pero obliga a preparar la infraestructura para crecidas y a sostener el uso eficiente: el agua sobrante no se repetirá en el mediano plazo.

Qué sigue

Habrá que seguir la evolución del "Super Niño" en primavera y verano y el estado de limpieza de canales y diques. El manejo de los embalses definirá si el excedente se aprovecha o se convierte en riesgo de inundación.

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