Mercedes-Benz estudia fabricar tanques y vehículos militares ante el avance chino
El fabricante alemán de autos de lujo analiza incursionar en la industria de defensa para asegurar su supervivencia financiera.

Mercedes-Benz, el fabricante alemán de autos de lujo, estudia desde hace semanas la posibilidad de fabricar material de defensa, incluidos vehículos militares. El consejero delegado, Ola Källenius, confirmó en una entrevista con The Wall Street Journal que la compañía realiza análisis internos para evaluar la viabilidad comercial de este negocio y su potencial para reforzar las capacidades de defensa alemanas y europeas. La iniciativa podría derivar en la producción de tanques de guerra bajo la marca Mercedes-Benz.
Källenius justificó la medida al afirmar que “el mundo se ha vuelto más impredecible” y que “Europa necesita reforzar sus capacidades de defensa”. La decisión responde a un contexto de creciente gasto militar en el continente y a la intensa competencia de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos, que erosionan las ventas de las automotrices europeas.
La compañía no parte de cero: su división de camiones ya provee vehículos pesados a las Fuerzas Armadas, y el todoterreno Clase G ha tenido adaptaciones militares. Ampliar esa línea hacia blindados o tanques implicaría un paso adicional, pero no un salto tecnológico al vacío. La empresa cuenta con plantas con capacidad ociosa y un equipo de ingeniería sólido, lo que facilitaría la reconversión.
El negocio de defensa ofrece contratos plurianuales con presupuestos públicos, lo que brinda estabilidad y previsibilidad en un mercado automotor volátil. Además, los cambios normativos en Europa y el Fondo Europeo de Defensa apuntan a que el gasto militar se quede en la industria regional, incentivando a empresas como Mercedes-Benz a posicionarse tempranamente.
La iniciativa no es aislada: el consorcio franco-alemán KNDS negocia con Mercedes-Benz la compra de alguna de sus plantas, mientras que la militar Rheinmetall busca adquirir instalaciones del sector automotor. En España, SEAT, filial de Volkswagen, estudia fabricar vehículos ligeros para el Ejército de Tierra en su planta de Martorell, en colaboración con Indra.
La decisión genera controversia: grupos pacifistas alemanes critican el giro hacia la guerra, mientras que los sindicatos lo apoyan como una forma de proteger el empleo ante la competencia china. También hay quienes advierten que la marca de lujo podría ver dañada su reputación, pero la necesidad de asegurar la supervivencia financiera parece imponerse.
Fuente: Clarín
Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.
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