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Milei adopta el nacionalismo para recuperar imagen y apoyo político

El Gobierno lanzó un decreto que permite expulsar extranjeros por mensajes de odio, en una estrategia que busca capitalizar la llamada 'ola antiargentina'.

Redacción2 min de lectura
Milei adopta el nacionalismo para recuperar imagen y apoyo político
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El presidente Javier Milei sumó un nuevo eje discursivo a su gestión: el nacionalismo. En un giro que lo aleja de su perfil aperturista, el Gobierno lanzó esta semana un decreto reglamentario de la ley de migraciones que habilita el rechazo o la expulsión de extranjeros que hayan dirigido "mensajes de odio" contra la Argentina o sus ciudadanos. La medida, difundida a primera hora del jueves por redes sociales, busca capitalizar la llamada "ola antiargentina" que se instaló durante el Mundial de fútbol.

La iniciativa, impulsada por el asesor presidencial Santiago Caputo y su equipo, responde a la necesidad de recuperar imagen y soporte político en un contexto de caída en el humor social. Según fuentes oficiales, el comunicado que anunció el decreto se convirtió en el más "likeado" de la historia de la Oficina del Presidente, superando los 200.000 'me gusta' en redes. Sin embargo, la medida despertó críticas de constitucionalistas y organizaciones civiles por el margen de discrecionalidad que otorga para definir qué constituye un mensaje de odio.

El decreto, que lleva la firma del presidente y de la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, establece que se podrá impedir el ingreso o expulsar a extranjeros que hayan incitado a la violencia contra el pueblo argentino o contra algún ciudadano por su nacionalidad. La decisión se tomó tras detectar en las redes sociales un terreno fértil para explotar el nacionalismo, un recurso ya utilizado por otros gobiernos populistas en momentos de crisis.

El Gobierno busca así instalar un enemigo externo para desviar la atención de los problemas internos. "En tiempos de crisis, la construcción de un enemigo externo y la instigación al nacionalismo pagan", reconocen en la Casa Rosada. La estrategia, sin embargo, parece quedar encapsulada en una burbuja oficialista: según la consultora Méthodo, el tema generó reacciones mayormente de sectores afines al Gobierno y de opositores políticamente comprometidos, pero no logró interpelar a la población en general.

El contexto lo brindó el Mundial, donde las críticas internacionales hacia los argentinos por supuestos actos racistas y por los beneficios que habría recibido la selección nacional generaron un fuerte sentimiento de orgullo herido. La imagen de jugadores argentinos mostrando una bandera reivindicatoria de la soberanía sobre las Islas Malvinas tras el triunfo ante Inglaterra también alimentó esa narrativa.

La medida se da en paralelo a otros anuncios del Gobierno, como la reforma de la carta orgánica del Banco Central, que también busca instalar una confrontación con supuestos enemigos. El oficialismo confía en que esta nueva estrategia le permita revertir la tendencia negativa en las encuestas y recuperar protagonismo en la agenda pública.

Fuente: Lanacion.

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