Política

Milei endurece su discurso y apunta a los votantes que dudan, mientras los empresarios callan por temor

El Presidente busca revalidar el apoyo de los desencantados, pero el silencio del sector privado refleja la incertidumbre sobre el futuro económico.

Redacción3 min de lectura
El grito de Milei a sus desencantados

El presidente Javier Milei dedicó los últimos discursos a responder a sus críticos y a buscar el respaldo de los votantes que lo eligieron en el balotaje de 2023 pero que hoy dudan. Durante su exposición en el Consejo de las Américas, el mandatario evitó las arengas y optó por una retórica defensiva, dirigida a economistas, periodistas y analistas. El destinatario real, sin embargo, es ese electorado menos convencido que necesita para asegurar su reelección.

En ese auditorio de empresarios, muchos valoran el ajuste más importante en 65 años, pero cuestionan la consistencia del programa económico. La conducción del Consejo de las Américas hizo esfuerzos para evitar incomodidades: el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se reunió con los anfitriones después del discurso presidencial y no coincidió con Milei. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, compartieron una foto, aunque Santilli había pedido evitarlo.

Milei se mostró distante y no aflojó el semblante. Incluso cuando intentó reírse de sí mismo, dijo: “Hay cosas en las que yo mismo me odio a mí mismo, no está mal”. Esta actitud contrasta con los consejos de algunos libertarios, como Agustín Laje, que le sugieren cambiar el tono para acercarse a los votantes de Pro, fuerza que necesita para ganar en primera vuelta.

Las ausencias también son notorias: los militantes de las redes están menos locuaces y es el propio Presidente quien asume su defensa, centrándose en el kirchnerismo como principal adversario. Un sondeo cualitativo de Shila Vilker divide a los desencantados en varios grupos: los que volverían a votarlo si la economía mejora, los que creen que es igual que todos, los que preguntan por Pro y Villarruel, y los que se sienten tentados por propuestas externas.

En este contexto, Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio, brindó un fuerte respaldo al Presidente, aunque no conformó a todos los miembros de la entidad. Grinman está tironeado entre distintas posiciones, y hay quienes extrañan la mayor participación de Eduardo Eurnekian en los discursos.

La espera de una reactivación que incluya a todos choca con la idea de “destrucción creativa” que Milei defiende, que implica que los innovadores desplacen a los menos eficientes. Esto genera dudas en el sector corporativo, que teme quedar expuesto si el próximo gobierno toma un rumbo opuesto. En el Gobierno quisieran más voces de apoyo, pero las cámaras empresariales callan por temor a la furia presidencial o a quedar en falsa escuadra ante un eventual regreso del peronismo.

Las dudas exasperan a Milei, quien volvió a preguntarse: “¿Nos vamos a seguir psicopateando por los kukas que hundieron el país?”. El Presidente repite ese verbo desde 2019, cuando recuerda la experiencia de Macri. Aunque Milei no es Macri, su incorrección desconcierta a la política tradicional, pero esa inmunidad se debilita cuando fallan sus propios incondicionales en las redes sociales. Cerca de Karina Milei se quejan de que son “implacables con algunos temas y tímidos con otros”, mientras que del lado de Santiago Caputo se encogen de hombros: “¿Por qué deberían poner la cara por una administración que los dejará afuera de las listas?”. En la mesa política de los martes se habla de un “apagón digital” libertario, un lock out que podría afectar la campaña oficialista.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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