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Nuevo México: el cuidado infantil gratuito que ahorra US$13.000 al año, con listas de espera

El estado se convirtió en el primero de EE.UU. en ofrecer cobertura universal para el cuidado de niños, pero la falta de plazas limita el acceso.

Redacción••3 min de lectura
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El beneficio gratuito que permite ahorrar US$13.000 al año por hijo y por qué faltan lugares en Nuevo México

El programa de cuidado infantil gratuito de Nuevo México puede representar un ahorro promedio de US$13.000 al año por cada hijo para las familias que logran acceder al beneficio. La iniciativa está vigente desde el 1° de noviembre de 2025 y cubre la atención de los niños sin importar el nivel de ingresos de los padres.

Con esa medida, el estado se convirtió en el primero de Estados Unidos en adoptar un modelo de cobertura universal de este tipo. La cantidad de niños inscriptos trepó de 32.000 a 47.000 desde la puesta en marcha del sistema.

De acuerdo con el Departamento de Educación y Cuidado de la Primera Infancia de Nuevo México (Ececd, por sus siglas en inglés), la asistencia está disponible para las familias del estado que trabajan o estudian, sin importar sus ingresos ni su estatus migratorio. También hay excepciones al requisito laboral o educativo para hogares con abuelos que crían a sus nietos y para familias que atraviesan inestabilidad habitacional.

El esquema no fija límites de ingresos ni copagos. Las familias pueden elegir entre centros, proveedores domiciliarios, programas de inmersión lingüística o religiosos y servicios durante las tardes o los fines de semana. Quienes todavía no tienen a sus hijos inscriptos deben presentar una solicitud.

La gobernadora Michelle Lujan Grisham anunció en septiembre de 2025 la apertura del sistema subsidiado a todas las familias. “Esa siempre fue la visión”, afirmó entonces la mandataria. Antes, el programa había ampliado sus límites de ingresos en tres oportunidades: en 2022, un cambio permitió que el 80% de las familias del estado reuniera las condiciones para participar.

El principal obstáculo es la disponibilidad de plazas. Cuando comenzó el programa, Nuevo México tenía un déficit estimado de 15.000 lugares en servicios de cuidado infantil. Desde entonces se incorporaron 6700, según un portavoz del Ececd. El propio organismo reconoce que no todas las familias pueden encontrar de inmediato un proveedor con espacio disponible. La necesidad es más marcada para bebés, niños pequeños y padres que trabajan en horarios no tradicionales.

Dakota Rivera, una asistente legal de 29 años y madre de dos hijos, enfrenta ese problema. Vive en una ciudad con escasez de servicios y permanece en 10 listas de espera diferentes. “Los sistemas que han implementado son geniales, sin duda, pero aún no están a la altura”, señaló. Rivera contó que, tras el nacimiento de su hijo tres años atrás, encontró servicios que superaban los US$20.000 anuales. Ante la falta de una plaza, organizó junto con su esposo y otros familiares un esquema para cubrir el cuidado mientras trabaja desde su casa.

Para ampliar la oferta, el Ececd estableció distintas vías. El objetivo incluye sumar 55 centros autorizados, capaces de atender a 6600 niños; 120 hogares con licencia, para otros 1400; y 1000 proveedores domiciliarios registrados, con capacidad para 4000 menores. En conjunto, esas incorporaciones apuntan a generar lugares para 12.000 niños adicionales. El estado también ofrece préstamos a bajo interés a proveedores e intenta acelerar las autorizaciones.

En Santa Fe, el First Presbyterian Child Development Center tiene más de 400 niños en lista de espera. Su directora, Anne Liley, busca otro espacio para incorporar aproximadamente 85 plazas destinadas a bebés y niños pequeños. La especialista en políticas de primera infancia Sara Mickelson, ex subsecretaria del Ececd, resumió el problema: “Las familias todavía llaman y descubren que no hay lugares”.

Una cláusula del programa permite aplicar copagos si determinados indicadores económicos superan ciertos límites. Uno de ellos es que el promedio de 12 meses del índice de precios al consumidor exceda el 3%, umbral que ya se alcanzó. El Ececd confirmó que evalúa los costos antes de avanzar. De implementarse, la medida afectaría a cerca del 10% de las familias, sobre todo a hogares de mayores ingresos, que recibirían un aviso con al menos 90 días de anticipación.

Por qué importa

El caso muestra el límite de una cobertura universal cuando la infraestructura no acompaña: miles de familias tienen el derecho pero no el lugar. También anticipa un debate sobre copagos que podría replicarse en otros estados.

Qué sigue

El Ececd evalúa si aplica copagos tras superar el umbral de inflación del 3%. La decisión afectaría a cerca del 10% de las familias y llegaría con 90 días de aviso.

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