Vivienda

Panda Express ayuda a sus 55.000 empleados a comprar su primera vivienda en Estados Unidos

Andrew y Peggy Cherng, fundadores de la mayor cadena de restaurantes asiáticos de EE.UU., incorporaron educación financiera e hipotecaria a su paquete de beneficios.

Redacción••2 min de lectura
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Panda Express ayuda a sus 55.000 empleados a comprar su primera vivienda en Estados Unidos

Panda Express, la mayor cadena de restaurantes asiáticos de Estados Unidos, sumó el acceso a la vivienda propia a su paquete de beneficios para empleados. La empresa fundada por Andrew y Peggy Cherng tiene más de 2.500 locales, emplea a unos 55.000 trabajadores y genera ventas cercanas a los US$7.000 millones anuales. El objetivo no es regalar casas: la compañía ofrece capacitaciones voluntarias sobre presupuesto, ahorro para el pago inicial y seminarios de compra de vivienda.

La iniciativa se apoya en el equipo legal inmobiliario de la propia empresa, que dicta las charlas, y forma parte de un conjunto más amplio de beneficios que incluye salud y educación. La compañía sigue siendo privada y está controlada por sus fundadores.

La historia arrancó mucho más chica. Andrew Cherng llegó a Estados Unidos en 1966 después de criarse entre China, Taiwán y Japón. Peggy nació en Myanmar y creció en Hong Kong. Se conocieron mientras estudiaban en la Universidad de Misuri. El primer Panda Express abrió en 1983 en el Glendale Galleria de California, una década después de que Andrew y su padre pusieran en marcha Panda Inn.

La cifra que más llama la atención aparece entre los gerentes. Según datos que aporta la empresa, el 63% de los gerentes de Panda Express son propietarios de una vivienda y su edad mediana es de apenas 34 años. Andrew Cherng sostuvo en una entrevista que considera la propiedad de una casa un hito importante para muchos trabajadores y que la empresa busca darles herramientas para alcanzarlo. La idea encaja con la misión corporativa que Panda repite: construir una organización en la que las personas puedan “mejorar sus vidas”.

El programa llega en un momento complicado para los compradores jóvenes en Estados Unidos. Los precios elevados, las tasas hipotecarias y la dificultad para reunir el pago inicial retrasaron el acceso a la primera vivienda de numerosos estadounidenses, un fenómeno que también golpea a Europa, donde la crisis de la vivienda sacude a Europa con protestas y expropiaciones.

Peggy Cherng vincula la estrategia con la retención de personal: si una empresa ayuda a sus empleados a cumplir objetivos personales importantes, argumenta, crecen las chances de que construyan una carrera más larga dentro de ella. Es la misma lógica que llevó a otros actores a intervenir en el mercado, como el complejo de Bon Jovi para personas sin techo en Filadelfia.

Así, el plan de Panda Express no promete convertir automáticamente a 55.000 empleados en propietarios. Es algo menos espectacular, pero más concreto: usar educación financiera y asesoramiento interno para que comprar una vivienda deje de ser una meta que muchos trabajadores ni siquiera saben cómo empezar a planificar.

Por qué importa

Muestra cómo una empresa privada grande intenta resolver por su cuenta un problema que en Estados Unidos y Europa ya es político: el acceso a la vivienda de los jóvenes. La retención de talento empieza a jugarse fuera del salario.

Qué sigue

Habrá que ver si otras cadenas copian el modelo y si el programa se traduce en más empleados propietarios en los próximos años. La empresa no fijó metas públicas ni plazos para medir el impacto.

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